Los integrantes de la familia Wildau que llegaron a la Argentina a fines de la década de 1930 lo hicieron a bordo de dos barcos. En enero de 1938, el General Artigas trasladó desde Hamburgo hasta Buenos Aires a Oskar Wildau, mi bisabuelo, junto con su esposa y sus hijos. La familia se estableció en la Colonia Avigdor, en Entre Ríos. Unos meses más tarde, en septiembre de 1938, el Monte Rosa llevó desde la misma ciudad alemana hasta la capital argentina a Leopold Wildau, hermano menor de Oskar, junto con su esposa y sus hijos. Posteriormente, se trasladaron a la colonia La Juanita, en Santa Fe, donde se radicaron.
El propósito de estas líneas es ofrecer una síntesis de las características de ambas embarcaciones y del destino que tuvo cada una. Por cierto, ninguno de esos destinos estuvo marcado por honores ni horas de victoria.
El General Artigas tenía, en principio, capacidad para 164 pasajeros. En 1929 se realizaron modificaciones que elevaron esa cifra a 169 pasajeros en cabina y 392 en tercera clase. En 1923 había comenzado a navegar bajo el nombre de Westphalia III. Su viaje inaugural se realizó entre Hamburgo y Nueva York. Tras las reformas de 1929, en 1930 comenzó a prestar servicio entre Hamburgo y América del Sur, y pasó a llamarse General Artigas, en homenaje al prócer uruguayo.
Según el sitio web filateliadiligencia.blogspot.com, el 8 de noviembre de 1934 fue fletado por la compañía Hamburg Südamerikanische Dampfschifffahrts-Gesellschaft, conocida como Hamburg Süd, que finalmente lo compró el 30 de junio de 1936. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el barco fue entregado a la marina de guerra alemana y, desde el 29 de enero de 1940, se utilizó como alojamiento para tropas. El 25 de julio de 1943, durante un bombardeo aéreo británico, una bomba lo alcanzó y se hundió en el puerto de Hamburgo. En 1946 fue reflotado y desguazado.
El mismo sitio señala que el General Artigas realizó cuarenta viajes entre Hamburgo y Buenos Aires. Uno de ellos fue, por supuesto, el que trasladó a los Wildau a la Argentina.
Por su parte, el Monte Rosa realizó su viaje inaugural entre Hamburgo y Buenos Aires en 1931. Pertenecía a la compañía naviera Hamburg Süd y tenía capacidad para transportar a más de mil pasajeros. Además de cubrir la ruta hacia la capital argentina, también realizó cruceros turísticos a Brasil y otros destinos.
Según la página web delamarylosbarcos.wordpress.com, el 11 de enero de 1940, apenas unos meses después de haber dejado en Buenos Aires a la segunda rama de los Wildau y a otros pasajeros, el Monte Rosa se encontraba en el puerto de Stettin, donde fue requisado para utilizarlo como alojamiento flotante. En 1942 realizó varios viajes con tropas alemanas entre Dinamarca y Noruega. Desde octubre de 1943 hasta marzo de 1944 sirvió de alojamiento para los trabajadores y técnicos que participaron en las reparaciones del crucero Tirpitz.
En 1944 volvió a utilizarse para el transporte de tropas. Después de sufrir daños al chocar contra una mina, fue reparado y transformado en un buque hospital. El 16 de febrero de 1945, mientras navegaba cerca de Hela, su popa chocó por segunda vez contra una mina a la deriva, que le provocó importantes averías. La explosión inundó la sala de máquinas e inutilizó el eje de cola. A pesar de los daños, el barco logró mantenerse a flote y fue remolcado hasta Gotenhafen, donde recibió reparaciones de emergencia con los escasos materiales disponibles debido a las dificultades que imponía la guerra.
Más tarde, fue remolcado hasta Copenhague y utilizado como alojamiento para unos cinco mil refugiados de la guerra europea. En mayo de 1945 llegó al puerto de Kiel, donde fue capturado por las tropas británicas el 18 de noviembre. Posteriormente, fue remolcado hasta South Shields, reparado y reincorporado al servicio como transporte de tropas.
En 1946, el barco recibió un nuevo nombre: Empire Windrush. Su historia continuó durante algunos años más, tal como relata el mismo sitio web. La embarcación realizó diversos viajes por cuenta del Ministerio de Transportes británico y de la compañía New Zealand Shipping Company, con sede en Londres.
El 28 de mayo de 1954, mientras viajaba desde Yokohama hacia Inglaterra y navegaba cerca del cabo Caxine, en el Mediterráneo, se produjo una explosión en la sala de máquinas que causó la muerte de cuatro tripulantes. Los pasajeros y el resto de la tripulación abandonaron el barco. Entre las embarcaciones que acudieron en su ayuda se encontraba el destructor británico Saintes, que intentó remolcarlo hasta Gibraltar. Sin embargo, la situación empeoró y el histórico buque terminó hundiéndose en aguas profundas.
Foto: El vapor alemán «General Artigas» (filateliadiligencia.blogspot.com).
Pablo Wildau
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