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Moisés Ville

En mi casa se hablaba mucho en alemán durante mi infancia. Mis cuatro abuelos habían nacido en Alemania y llegaron a la Argentina sabiendo poco o nada de castellano. Por eso, durante los primeros años en sus nuevos hogares, la lengua de origen siguió presente en la vida cotidiana. Esta particularidad también alcanzó a los integrantes de la siguiente generación, al menos mientras todavía eran niños.

Recuerdo, en relación con este tema, que mi abuela paterna Gertrud, cuando se refería a la localidad santafesina de Moisés Ville, la pronunciaba “Moses Víl”, con su inconfundible acento alemán. Se trataba de una colonia más antigua que la entrerriana de Avigdor y que llegó a abarcar una extensión considerablemente mayor. En la actualidad, Moisés Ville ocupa aproximadamente 29.000 hectáreas, mientras que la superficie de Colonia Avigdor ronda las 17.175.

En Moisés Ville se estableció la otra rama de la familia Wildau: la de Leopold y su esposa Martha. Hoy, gracias a la tecnología, basta con introducir los nombres de ambas colonias en Internet para averiguar la distancia que las separa. El recorrido por la Ruta Nacional 127, según el cálculo que consulté, es de aproximadamente 352 kilómetros y puede realizarse en poco más de cuatro horas en automóvil.

Por supuesto, hace más de ochenta años no era posible unir ambos puntos en tan poco tiempo. Las dificultades del viaje seguramente contribuían a que los parientes no pudieran visitarse con frecuencia. De todos modos, por relatos familiares, sé que, aunque no asiduamente, los Wildau de Avigdor sí viajaron a Moisés Ville, localidad cuyo asentamiento se remonta a 1889, en los comienzos de la colonización judía agrícola en la Argentina.

Entre las características más interesantes de esta población se encuentran las siguientes:

-La denominación propuesta originalmente fue Kiriat Moshé (“Pueblo de Moisés”). Sin embargo, el agente de tierras registró el nombre en francés como Moïseville, que posteriormente se castellanizó como Moisés Ville. Los primeros pobladores encontraron un paralelismo entre la historia bíblica de los israelitas que abandonaron Egipto para escapar de la esclavitud y su propia experiencia: habían dejado atrás la Rusia imperial, donde los judíos sufrían persecuciones y pogromos, para buscar una vida mejor en la Argentina.

-El asentamiento se inició en 1889 con la llegada de inmigrantes judíos procedentes de la región de Podolia, entonces perteneciente al Imperio ruso. La mayoría escapaba de los pogromos y de otras persecuciones antisemitas. Aunque la historia de Moisés Ville está estrechamente vinculada con la obra filantrópica del barón Mauricio de Hirsch, creador de la Jewish Colonization Association (JCA), hay una diferencia importante respecto de Avigdor: los primeros colonos de Moisés Ville eran judíos provenientes del Imperio ruso, mientras que en Avigdor llegaron principalmente inmigrantes judeoalemanes que huían del nazismo.

-Los primeros tiempos fueron extremadamente difíciles. Antes de que la JCA interviniera, los inmigrantes habían quedado prácticamente abandonados en las proximidades de la estación ferroviaria de Palacios, en la pampa santafesina. El terrateniente Pedro Palacios les había vendido parcelas y prometido viviendas, herramientas y medios de subsistencia hasta que pudieran obtener sus primeras cosechas. Sin embargo, al llegar, encontraron campos desprovistos de las condiciones que les habían asegurado. Sin alimentos suficientes, refugio ni recursos para comenzar a trabajar, padecieron hambre y enfermedades. Según la historia recogida por el Museo Goldman, más de sesenta niños murieron durante aquella etapa dramática.

-La intervención del médico Guillermo Loewenthal resultó decisiva para mejorar la situación. Tras conocer las condiciones en las que vivían los inmigrantes, realizó gestiones ante las autoridades y procuró que se cumplieran los compromisos asumidos con los colonos. También elaboró un proyecto de colonización agrícola para familias judías europeas que presentó en París. Su iniciativa contribuyó a despertar el interés del barón Mauricio de Hirsch, quien impulsó la creación de la Jewish Colonization Association. La entidad adquirió en 1891 las tierras correspondientes al núcleo urbano de Moisés Ville y colaboró en la consolidación del asentamiento. Loewenthal fue su primer director.

-Varias décadas más tarde llegó el contingente de los Wildau. Para entonces, Moisés Ville, después de aquellos comienzos tan dolorosos, se había convertido en uno de los símbolos de la colonización judía en la Argentina. En la actualidad, es una comuna del departamento San Cristóbal, situada a unos 177 kilómetros de la ciudad de Santa Fe, capital provincial, y a aproximadamente 320 kilómetros de Rosario, la ciudad más poblada de la provincia. Según el Censo Nacional de 2010, contaba con 2.425 habitantes.

Pablo Wildau

 

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