La foto que ilustra esta nota es locuente: una pintada en una pared puede parecer una más entre tantas, pero esta de Maure al 2800 (a pocos metros de la intersección con Crámer), tiene un significado especial. “Obra ilegal. Colegiales se defiende. Cumplan la ley”, se lee en letras blancas sobre un muro de ladrillos que protege a un terreno donde se proyecta construir un nuevo edificio. Y alrededor de ese futuro inmueble se armó una discusión que ya excede los límites de esa cuadra. Los vecinos de la zona están preocupados por la altura que tendría la construcción. En un barrio donde todavía quedan casas bajas y calles de perfil residencial, la aparición de un edificio de ocho pisos genera inquietud entre quienes temen que cambie la fisonomía de este sector de Colegiales.
El enrase de la polémica
El terreno está en Maure 2817. De un lado hay una casa y del otro, un edificio de ocho pisos. Esta última construcción es justamente una de las claves del conflicto, porque los desarrolladores se apoyarían en esa altura para aplicar el llamado “enrase”, un mecanismo que permite tomar como referencia un edificio lindero. Pero los vecinos aseguran que en este caso no corresponde utilizarlo. Y por eso sostienen que la obra que se pretende realizar no respeta las reglas que rigen en esta parte del barrio.
El tema fue tratado también por Perfil.com, que publicó una nota sobre el conflicto. Según esa información, el proyecto contempla un edificio de 17 departamentos, con alrededor de 1.570 metros cuadrados y una altura superior a los 25 metros. La obra es impulsada por Garrone Arquitectos y recibió una autorización de la Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR). El argumento utilizado para habilitar esa altura estaría relacionado con el “completamiento de tejido”, también conocido como enrase.
El problema, según plantean los vecinos, es que Maure 2817 está dentro de Nuevo Colegiales, una zona identificada como U20 y pensada para conservar una densidad edilicia baja. Allí, sostienen, las reglas permiten una altura mucho menor: hasta tres pisos, con un máximo de nueve metros.
Por eso el reclamo se concentra en una cuestión bastante concreta: si la zona tiene una normativa especial que limita la altura de las construcciones, ¿por qué se autorizó un edificio que la supera ampliamente?
Del cartel al reclamo
El malestar no quedó solamente en la pintada. En el portón ubicado junto al terreno los vecinos pegaron un volante en el que aseguran que el proyecto “incumple la altura permitida en el área protegida” y que avanza mediante un permiso de ejecución de obra que consideran ilegal. El mensaje también apunta a las consecuencias que podría traer la construcción. Habla de una zona de baja densidad, donde la llegada de un edificio de estas dimensiones significaría más habitantes, más autos y una mayor demanda sobre los servicios. También aparece otra preocupación muy concreta: la pérdida de luz y sol para las viviendas cercanas y el impacto sobre el entorno. Los vecinos advierten además sobre posibles problemas en las redes de agua y cloacas, que deberían soportar una mayor cantidad de usuarios. Y hay un temor que va más allá de Maure 2817. Quienes participan del reclamo consideran que, si este proyecto avanza, podría convertirse en un antecedente para que otras construcciones busquen aplicar el mismo criterio en distintas calles del barrio.
¿Qué barrio queremos?
La discusión no pasa solamente por contar pisos. Los colegialenses en general –ya no sólo los de esta cuadra-, quizás se pregunten qué puede ocurrir con el barrio si las excepciones empiezan a modificar las características de las zonas que fueron pensadas para tener una escala más baja. En medio de esta discusión, el caso también llegó a la Legislatura porteña. La legisladora Bárbara Rossen, del bloque Fuerza por Buenos Aires, presentó un proyecto de resolución para pedir explicaciones al Poder Ejecutivo de la Ciudad sobre la factibilidad urbanística otorgada para Maure 2817. La iniciativa busca conocer cuáles fueron los fundamentos técnicos y legales utilizados para autorizar el proyecto.
Foto: Maure al 2800, el predio de la polémica.