Falta cada vez menos… Los vecinos de Colegiales –también los de otros barrios- que solemos pasar por la zona, hace unos cuantos meses que tenemos la chance de contemplar el predio en obra. Es que el Gobierno porteño lleva adelante la construcción de un nuevo espacio verde en un sector que anteriormente funcionaba como estacionamiento, dentro de la manzana del Mercado de Pulgas. La obra contempla una superficie de 2.101 metros cuadrados y beneficiará a más de 70 mil vecinos, según informó el GCABA, que además dio a conocer que la construcción de la plaza se suma a otros trabajos realizados hace poco en el Mercado de Pulgas. En el exterior se efectuaron tareas de limpieza y pintura de los muros, que fueron intervenidos con el color bordó asociado a la identidad institucional del mercado. También se renovaron cristales, rejas de las vidrieras y cartelería. En el interior del edificio se reemplazaron los cielorrasos y se incorporaron nuevas luminarias.
Un nuevo punto de encuentro
Un grupo de vecinos la reclamaba hace muchos años. Pronto, se hará realidad: la plaza estará ubicada sobre el playón de las calles General Enrique Martínez y Concepción Arenal, a pocos metros de la esquina de Dorrego y Álvarez Thomas. El sitio buenosaires.gob.ar publicó que el proyecto prevé la incorporación de pérgolas metálicas para generar sectores de sombra, además de la plantación de 50 árboles de distintas especies, entre jacarandás, fresnos, patas de vaca, anacahuitas y yerba de bugre. El objetivo –señaló el comunicado- es convertir un espacio actualmente sin uso en un nuevo punto de encuentro al aire libre, con mejores condiciones de iluminación y una conexión peatonal más directa con otros espacios verdes del sector, entre ellos las plazas Mafalda y Clemente.
Pasado y presente del Mercado
El comunicado hizo alusión al Mercado, explicando que el predio ocupa un lugar reconocido dentro de la historia del barrio y actualmente reúne locales dedicados a las antigüedades, el diseño, la decoración y los objetos de colección. La historia del mercado –agregó- se remonta a las primeras décadas del siglo XX, cuando el lugar tuvo funciones vinculadas al abastecimiento de frutas y verduras. En 1988, el predio fue reconvertido e inspirado en los tradicionales mercados de pulgas europeos, para convertirse en un espacio destinado a la comercialización de objetos usados, antigüedades y piezas de colección. Con el paso del tiempo, el mercado incorporó a ebanistas, restauradores y coleccionistas, y pasó a ofrecer una variedad de objetos que abarca muebles, vajilla, juguetes, discos, lámparas, obras artísticas y distintos elementos de otras épocas.
El funcionamiento del edificio se interrumpió en diciembre de 2005 debido al deterioro de su estructura. Durante el cierre, los feriantes continuaron trabajando en un predio cercano (donde hoy está Plaza Clemente), mientras el edificio fue sometido a una remodelación que incluyó trabajos en los techos, nuevos accesos, dársenas de estacionamiento, mejoras en la iluminación y una reorganización de los puestos. La reapertura se produjo en 2011.
Actualmente, el Mercado de Pulgas cuenta con más de 160 locales. Allí se combinan actividades vinculadas con la venta de muebles usados, objetos reciclados, cuadros, colecciones, artesanías y artículos decorativos, junto con servicios de restauración como pulido, encolado y lustre. Algunos de los objetos que se comercializan en el lugar también fueron utilizados en producciones audiovisuales y teatrales como elementos de escenografía o vestuario.
Opinaron Macri y Baistrocchi
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, vinculó la obra con la recuperación del espacio público. “Con la construcción de este nuevo espacio público estamos transformando un playón en desuso en un corredor verde conectado con las plazas Mafalda y Clemente”, señaló. Según agregó, la intervención busca preservar el patrimonio y generar un entorno más accesible y seguro para los vecinos.
Por su parte, el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, destacó la evolución histórica del Mercado de Pulgas y consideró que la nueva plaza permitirá incorporar otro espacio de uso vecinal. “El Mercado cambió varias veces a lo largo de su historia, siempre supo adaptarse y hoy es parte de la identidad de un barrio”, afirmó. También sostuvo que el nuevo espacio verde permitirá aprovechar un playón que se encontraba en desuso.
Foto: el predio de Concepción Arenal y Martínez, en obra desde hace varios meses.