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Sigue la poda en Colegiales y toda la Ciudad

Con la llegada del invierno se intensificó la temporada de poda del arbolado urbano en la Ciudad de Buenos Aires. En ese marco, durante las últimas semanas se registraron interrupciones momentáneas del tránsito en distintos puntos de Colegiales, como parte de los trabajos que se desarrollan en todas las comunas porteñas. En la foto que encabeza esta nota, se observa el corte al tránsito vehicular en Virrey Loreto, a la altura de Delgado. Una situación similar se vivió en Conde, entre Teodoro García y Federico Lacroze, donde también fue necesario restringir el paso de vehículos para permitir el desarrollo seguro de las intervenciones.

Estos operativos no constituyen casos aislados. Forman parte del programa de mantenimiento que se despliega en toda la Ciudad durante los meses más fríos del año, período considerado el más apropiado para efectuar las podas de mayor magnitud debido al estado de reposo vegetativo de gran parte del arbolado, explicó el GCBA a través de buenosaires.gob.ar.

En su comunicado, el Gobierno porteño agregó que si bien existen intervenciones de seguridad que se realizan durante todo el año, desde el 1 de junio (cuando comienza el levantamiento parcial de la veda) se reanudan los trabajos más intensivos, favorecidos por la caída de las hojas en especies caducifolias como fresnos, tilos y liquidámbares.

Entre las labores previstas se distinguen dos modalidades. Por un lado, las denominadas podas de corredores, que abarcan cuadras completas y permiten intervenir numerosos ejemplares en forma simultánea. Por otro, las podas puntuales, destinadas a árboles específicos cuando existe un pedido concreto o una necesidad particular detectada por los equipos técnicos.

La mejor época

Desde el GCBA explican que esta época del año ofrece las mejores condiciones para realizar cortes más profundos sin ocasionar daños significativos a los ejemplares, precisamente porque atraviesan su período de menor actividad fisiológica. Las intervenciones persiguen diversos objetivos vinculados con la conservación del patrimonio arbóreo. Entre ellos, retirar ramas secas, deterioradas o enfermas para favorecer un crecimiento saludable; mejorar la estructura del árbol eliminando ramas que se cruzan o compiten entre sí; adecuar su tamaño a las características del entorno urbano y estimular una mejor floración y fructificación durante la siguiente temporada.

Antes de cada poda se desarrolla un trabajo técnico de evaluación. Inspectores especializados realizan un relevamiento y un diagnóstico de cada ejemplar para determinar qué tipo de intervención corresponde según la especie, su estado sanitario y las condiciones del lugar. Posteriormente, las cuadrillas ejecutan las tareas utilizando equipamiento específico y aplicando protocolos destinados tanto a preservar los árboles como a garantizar la seguridad de vecinos y trabajadores.

Otros controles y acciones

El mantenimiento del arbolado urbano no se limita a la temporada invernal. A lo largo del año –señaló el comunicado- también se llevan adelante controles fitosanitarios, acciones preventivas contra plagas, despeje de luminarias obstruidas por ramas, riego y tutorado de ejemplares jóvenes, entre otras tareas de conservación.

Los vecinos interesados pueden consultar el cronograma semanal de trabajos correspondiente a cada comuna mediante la Agenda de Poda publicada por el Gobierno porteño. Asimismo, es posible conocer las intervenciones ya realizadas en esta sección de la página del GCBA o solicitar la evaluación de árboles ubicados en la vía pública a través de la plataforma BA Colaborativa.