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Escenas de la vida colegialense

Caminar por Colegiales me trae esa mezcla de calma y nostalgia. Será porque nací acá, porque cada esquina cuenta una historia, o porque a pesar de los cambios, el barrio todavía conserva algo de su alma original. Cada tanto salgo a recorrerlo sin rumbo fijo, solo para ver qué hay de nuevo y qué sigue en pie. En estos días, vi varias cosas que me llamaron la atención.

Una de las postales del recorrido fue Plaza Mafalda. El clima húmedo y las bajas temperaturas de los últimos días dejaron el suelo embarrado y el espacio prácticamente vacío. Donde en jornadas más agradables suele haber chicos jugando, vecinos descansando o personas paseando a sus mascotas, esta vez predominó el silencio. El invierno también modifica el ritmo del barrio.

Pasé por Enrique Martínez, entre Dorrego y Concepción Arenal. Desde hace algunos meses, esa cuadra permanece cerrada al tránsito vehicular debido a la construcción de la nueva plaza que se levantará sobre Concepción Arenal, entre Álvarez Thomas y la mencionada Martínez. El corte alteró la circulación habitual de la zona que une el Mercado de las Pulgas con Plaza Clemente. De acuerdo con el cartel de obra, el plazo previsto para su ejecución es de siete meses.

Otro cambio me llamó la atención en Plaza Garicoits. En la esquina de Álvarez Thomas y Virrey Loreto apareció nueva vegetación, ocupando un sector que durante años permaneció deteriorado. Ese lugar había quedado marcado por el impacto de un vehículo que, tiempo atrás, destruyó parte del enrejado de la plaza. La incorporación de plantas representa una mejora para ese rincón del tradicional espacio verde de Colegiales.

No todas las novedades transmiten la misma sensación. Hace un par de semanas volvió a registrarse un incendio en los vagones ferroviarios abandonados junto al Parque Ferroviario de Colegiales. La rápida intervención de los Bomberos permitió controlar las llamas, pero el episodio reavivó una preocupación que los vecinos expresan desde hace tiempo. Los siniestros en ese sector se repiten con cierta frecuencia y mantienen vigente el reclamo para que se encuentre una solución definitiva.

Otra imagen me hizo detener unos segundos. El Mundial hace unos días y el fervor de aquellos días quedó atrás. Sin embargo, en algunos balcones y ventanas todavía permanecen pequeñas banderas argentinas. Son discretas, casi pasan desapercibidas, pero siguen ahí, recordando aquella pasión colectiva que durante semanas tiñó de celeste y blanco gran parte del país. Y desde luego, Colegiales fue no la excepción.

Foto: Plaza Mafalda y el piso barroso que la caracterizó durante estos días.