Barrio Mío

No son nombres propios: las cinco calles del barrio que rompen la regla

Las calles de Colegiales conforman un verdadero compendio histórico que atraviesa fronteras y épocas. En total, el barrio cuenta con cuarenta arterias, la mayoría de las cuales rinde homenaje a figuras destacadas de la historia, la política o la cultura. Sin embargo, hay cinco excepciones notables que no recuerdan a personas: la Avenida Cabildo —cuyo nombre remite al antiguo órgano de gobierno colonial—, la Avenida de los Incas, en alusión al desaparecido imperio americano; Palpa, que recuerda una batalla de las guerras por la Independencia; Ciudad de La Paz, en honor a la capital boliviana; y el pasaje Corregidores, designado así por los funcionarios que representaban a la corona española en tiempos coloniales.

Entre todas, la más extensa es la Avenida Cabildo, que recorre cincuenta cuadras al atravesar diversos barrios porteños. En el extremo opuesto, el pasaje Corregidores ostenta el récord de ser la más breve: apenas una cuadra, situada entre Avenida de los Incas y Elcano.

Al recorrer el barrio también se advierte que dos calles están dedicadas a mujeres: Gregoria Pérez, una patriota santafesina que colaboró con el Ejército del Norte de Manuel Belgrano, y Concepción Arenal, escritora, pensadora y periodista nacida en España. Son pocas, pero componen la huella femenina dentro de una trama urbana dominada por nombres masculinos.

Las denominaciones más antiguas datan del 27 de noviembre de 1893, cuando una ordenanza municipal asignó nombres a la mayoría de las calles de Buenos Aires, incluyendo veintidós de las que aún conserva Colegiales. En cambio, la más reciente es Ciudad de la Paz, renombrada en 1942. Hasta entonces se llamaba General Paz, nombre que fue transferido a la avenida que hoy separa la Capital Federal de la Provincia de Buenos Aires.

El mapa del barrio también ofrece curiosidades en cuanto a límites. Aunque la Avenida Federico Lacroze es quizá la más identificada con Colegiales por cruzarlo de punta a punta, no marca ninguna de sus fronteras, al igual que la Avenida Elcano. Los límites reales están dados por otras arterias: Dorrego, Crámer, Jorge Newbery, Cabildo, Virrey del Pino, Avenida de los Incas, Forest y Álvarez Thomas.

Los nombres de las calles trascienden la identidad argentina. Entre los homenajeados figuran personalidades de diversas nacionalidades: Ramón Freire, nacido en Chile; Ambrois Cramer y Carlos Forest, de origen francés; Santos Dumont, brasileño; Ignacio Álvarez Thomas, peruano; el general Enrique Martínez, uruguayo; y Clemente Zárraga, venezolano. Desde España llegaron Bruno Zabala, Juan Sebastián Elcano, Francisco de Céspedes, Concepción Arenal y los virreyes Arredondo, Avilés, Loreto, Olaguer y Feliú y Del Pino.

La historia también guarda contrastes entre los protagonistas de sus nomenclaturas. El más joven al morir fue José Superí, quien falleció a los 23 años en el combate de Ayohuma, en Perú, durante las luchas por la Independencia. En cambio, José Matías Zapiola, también militar, alcanzó una longevidad notable: murió en Buenos Aires a los 94 años.

Benjamín Matienzo, pionero de la aviación, encontró la muerte a los 28 años en Mendoza, cuando intentó cruzar la Cordillera de los Andes en avión. Su nombre forma parte de un trío de calles paralelas y contiguas —junto con Santos Dumont y Jorge Newbery— que evocan a destacados aviadores, lo que sugiere que la elección de esas denominaciones no fue producto del azar.

Foto: el pasaje Corregidores es la calle más corta de Colegiales y una de las cinco que no homenajean a personas en particular.

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