A toda hora, prácticamente, por las calles del barrio se ven perros que pasean junto a sus dueños. En Teodoro García y Delgado, también lo hace un can cuya correa la lleva un muchacho enfundado en la camiseta del Vasco da Gama de Brasil.
De igual modo que en todo centro hospitalario, en la puerta principal del Sanatorio Colegiales –Conde al 800- también se juntan con frecuencia distintos grupos de personas que visitan a familiares y amigos. Cuando todavía faltan unos minutos para las 21, en este concurrido lugar, un hombre viste la casaca de Atlético Tucumán.
En la tradicional casa de comidas La Castellana, son numerosos los clientes que aguardan su turno para retirar la compra para la cena. Uno de ellos -sentado en un largo banco ubicado frente al mostrador lateral- luce un pantalón corto con el escudo de Godoy Cruz de Mendoza.
Un adolescente camina por Federico Lacroze y cruza Freire, hacia Zapiola. Tiene puesto un pantalón corto, cuyo escudo es el del club 17 de Agosto.
Un joven sale con un pequeño perro de uno de los edificios ubicados en Federico Lacroze entre Enrique Martínez y Conde. Su vestimenta incluye un short de Aldosivi de Mar del Plata.
Enrique Martínez y Federico Lacroze. Sentado en la vereda, un hombre observa fijamente la pantalla de su celular. Su indumentaria denota altas posibilidades de que se trata de un pintor, tal vez un albañil o un obrero de la construcción. La remera que viste es una musculosa de Cerro, de Uruguay.
Agradable coincidencia: después de la aparición del hombre de Cerro, el que se suma a la lista es otro representante del fútbol uruguayo, quien lleva puesta una casaca de Peñarol. Si bien no resulta para nada extraño ver a alguien sentado, con la vista en su celular, al igual que en el caso anterior, cabe destacar que el “mirasol” también tiene el mismo comportamiento. Se diferencian en la ubicación. En esta oportunidad, quien luce la casaca del club uruguayo se encuentra descansando en el sector central de la Plaza Garicoits.
Teodoro García entre Freire y Conde. Cerca del mediodía, presumiblemente saliendo de los consultorios externos del Sanatorio Colegiales, un adolescente y una mujer mayor que él (¿su madre?) se dirigen en dirección a la esquina de Conde. El chico ríe con ganas, con motivo del diálogo que tiene con la señora. Lleva puesta una remera de Defensores de Belgrano.
En el sector infantil de la Plaza Garicoits, dos niños muy pequeños (de unos 5 y 3 años, aproximadamente) se divierten junto a su papá: corren tras una pelota, se entretienen en el patio de juegos… El padre viste un short de Racing, mientras los nenes lucen indumentaria de Cañuelas. El mayor, con pantalón corto y remera de color rojo; el menor, con ambas prendas de color negro. El denominador común, es un escudo del CFC bien visible.
No es común cruzarse con alguien que vista prendas de dos clubes diferentes al mismo tiempo. Pero a veces pasa… Álvarez Thomas entre Céspedes y Palpa es la cuadra en la que un chico de no más de 10 años camina junto a su mamá. Short de Chacarita –colores que ya fueron avistados con anterioridad- y camiseta de Colegiales. Sí, Colegiales en Colegiales y además, todo un símbolo, como para que se vean bien unidas ambas instituciones, al igual que los barrios que las cobijaron al nacer.
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