En el atardecer porteño, se da un auténtico batacazo. La sorpresa cobra vida en Delgado al 800, a unos metros de la puerta del enorme edificio identificado como una de las torres gemelas (su “gemelo” tiene acceso por Álvarez Thomas, del lado opuesto de la manzana) de Colegiales. En ese sitio, un hombre charla con una mujer, enfundado en la camiseta roja de una selección africana. En espalda, el nombre de Moçambique no deja lugar a dudas de cuál se trata.
Cabildo entre Federico Lacroze y Olleros. Surge la presencia del primer representante ecuatoriano: la Liga de Quito, cuya blanca camiseta, la luce un hombre que pasa junto a la entrada al subte cerca de las 12 del mediodía.
Son, aproximadamente, las 9 de la noche. De un edificio de Teodoro García al 3100, sale un muchacho que lleva puesta la casaca del Gremio de Porto Alegre.
Conde entre Teodoro García y Palpa. A pocos metros de uno de los accesos al Sanatorio Colegiales, una mujer tropieza en la vereda y cae al piso, aparentemente, sin mayores consecuencias que las de un susto. Un muchacho la ayuda a incorporarse. Tiene puesta la camiseta de AMUP (Asociación Mutual Unidad y Progreso), club de la localidad bonaerense de Pablo Podestá, partido de Tres de Febrero.
Mediodía en Plaza Clemente. En el centro de este joven espacio recreativo de Colegiales, un niño de unos 11 años que luce una casaca del Palmeiras de Brasil, camina sin prisa, en dirección a la calle Concepción Arenal.
Un sitio porteño donde se encuentran tres barrios: Colegiales, Chacarita y Villa Ortúzar: las “8 esquinas” conformadas por Forest, Álvarez Thomas y Elcano. En uno de los semáforos (el de Forest y Álvarez Tomas) un vendedor de pañuelos descartables ofrece su mercadería cuando ante la luz roja se detienen los automovilistas. Tiene puesta una camiseta de Rosario Central.
Son cerca de las 21.30. En Céspedes entre Freire y Conde, un hombre y una mujer pasean sus perros y conversan. Él, luce una casaca de Lanús con el número 3 en la espalda. Efectivamente, una coincidencia imposible de pasar por alto, considerando el encuentro producido horas antes en las “8 esquinas”, y que Lanús y Central habían jugado entre sí el día anterior.
Conde y Santos Dumont. Pasado el mediodía, un joven que viste una remera blanca con el escudo de Unión de Santa Fe (y una mochila negra), transita uno de los laterales de la Plaza Mafalda, rumbo a Concepción Arenal.
Frente al Polideportivo Colegiales (Freire y Concepción Arenal) un grupito conversa en la vereda –también consumen bebidas-, muy probablemente, luego de haber disputado un partido de fútbol en este tradicional espacio del barrio. Uno de los miembros de la reunión, hombre de unos 60 años, lleva puesta la camiseta azul y blanca de Talleres de Perico, Jujuy.
Van acercándose las 13 hs. El calor aprieta. El mismo grupito –que intenta cubrirse de los rayos del sol bajo un pequeño árbol- lo integra otro hombre cuya camiseta también alude a otra entidad del norte de la Argentina. En este caso, la aurinegra de Mitre de Santiago del Estero.
Alrededor de las 21 hs., en la puerta del local de comidas rápidas de Lacroze y Álvarez Thomas, un chico de unos 15 años viste un short de Chaco For Ever. Otra notable coincidencia: la institución que acaba ser de nombrada (Mitre), jugó con los chaqueños por la jornada final de la Primera B Nacional.
Deja un comentario
Debes estar logeado para dejar un comentario