Colegiales atraviesa una transformación que puede advertirse a simple vista al recorrer sus calles. En distintos puntos del barrio, casas bajas y antiguas construcciones dejan paso a edificios de viviendas, mientras aparecen nuevos emprendimientos que incorporan otras dimensiones, alturas y usos al paisaje urbano. El proceso, que se viene desarrollando desde hace años, continúa sumando capítulos y ahora tiene un nuevo protagonista sobre la avenida Federico Lacroze. En ese contexto se proyecta Folken Lacroze, una torre de 12 pisos que se levantará en Federico Lacroze al 2700, entre Amenábar y las vías del ferrocarril Mitre. El emprendimiento se incorpora así a un escenario en el que la geografía tradicional de Colegiales convive cada vez más con construcciones de mayor escala.
El cambio no se limita a la aparición aislada de algunos edificios. La sucesión de obras modifica paulatinamente la relación entre las calles, las viviendas y el espacio construido. Allí donde durante décadas predominó una fisonomía de baja altura, comienzan a adquirir mayor presencia las torres residenciales, los balcones, las terrazas y las nuevas propuestas de servicios y espacios comunes.
Para algunos vecinos, esta renovación representa crecimiento, inversión y modernización. Para otros, el fenómeno genera inquietud por la pérdida de determinadas características que históricamente identificaron al barrio. La discusión forma parte de una cuestión más amplia: qué tipo de Colegiales se está configurando a medida que avanza la construcción y cómo se compatibiliza ese proceso con la identidad urbana existente.
Por QR y por mail
El frente de la construcción está pintado de negro. Como se ve en la foto que ilustra esta nota, hay un QR de importante magnitud. Al pasar por la vereda de enfrente me animé a sacar mi celular y enfocar sobre el símbolo. Pese a la distancia que me separaba de la futura edificación y de mi escepticismo en relación a que la comunicación daría resultado, el celular instantáneamente me llevó a un número de Whatsapp con un ícono que decía Folken. Y un mensaje me invitaba a iniciar el diálogo para recibir información. No quise adentrarme en la charla virtual. Sin embargo, eso no fue todo. Ignoro cómo es que me llegó un mail a mi dirección personal. Lo cierto es que hace unos días, también desde CMS Desarrollos recibí un correo electrónico donde se promocionaba la venta de departamentos de este mismo edificio que se levantará sobre Federico Lacroze. Y en este caso, sí entré a investigar.
Una torre frente al Parque Ferroviario
El nuevo proyecto se presenta como un desarrollo residencial de 12 niveles, con unidades de uno, dos, tres y cuatro ambientes. De acuerdo con la información difundida por la desarrolladora, las viviendas fueron pensadas para favorecer el ingreso de luz natural y las visuales hacia el corredor ferroviario. El diseño corresponde al estudio BMA y contempla una combinación de hormigón visto, madera y superficies vidriadas. El emprendimiento también anuncia balcones amplios, grandes terrazas en determinadas unidades, cocinas integradas y preinstalación para equipos de climatización.
La ubicación es otro de los elementos destacados por la propuesta, ya que el edificio estará frente al Parque Ferroviario, en un sector de Colegiales que también viene experimentando modificaciones urbanas. De esta manera, el proyecto se inserta en una zona donde los espacios verdes y ferroviarios recientemente recuperados conviven con una creciente cantidad de emprendimientos inmobiliarios.
Servicios para los futuros residentes
La propuesta no se limita a las viviendas. Entre los espacios comunes anunciados figuran una piscina con solárium ubicada en el último piso, gimnasio, salón de usos múltiples con parrilla y sectores destinados al trabajo remoto. También se proyectan un espacio de coworking con lugares individuales para videollamadas, jardín parquizado, laundry, recepción con seguridad permanente y sistemas de control de acceso mediante lectura biométrica. A esto se suma un área destinada a recibir compras y encomiendas, equipada incluso con cámara fría. La comercialización contempla, según la información oficial del emprendimiento, un esquema de hasta 80 cuotas con un anticipo del 30%. La entrega está prevista para 2030.
Billares y un supermercado
La evolución de este particular espacio permite observar, a menor escala, los cambios que atraviesa Colegiales. Antes de convertirse en el lugar elegido para este nuevo proyecto, el terreno tuvo otros usos y formó parte durante décadas de la vida cotidiana de la zona. Allí funcionó antiguamente un bar con mesas de billar. Aunque el establecimiento cerró hace alrededor de 20 años, todavía permanece visible parte de su antigua marquesina vertical. Tiempo después, el local fue ocupado por un supermercado, que finalmente cerró aproximadamente dos años atrás. Los pequeños comercios ubicados junto a ese establecimiento también dejaron de funcionar.
Tras ese cierre, el frente fue pintado completamente de negro y posteriormente aparecieron los carteles que anunciaron la llegada de Folken Lacroze. Así, un predio que durante décadas estuvo asociado a actividades comerciales de escala barrial se prepara ahora para convertirse en una torre residencial.