Barrio Mío

Amenábar: calle y pueblo, unidos por el mismo nombre

En distintos puntos de la Argentina hay localidades que comparten su denominación con calles de Colegiales. En buena parte de los casos, la coincidencia no es casual: ambos nombres recuerdan a una misma persona, institución o hecho. Amenábar pertenece a ese grupo y permite recorrer, a partir de una calle que atraviesa nuestro barrio, la historia de un sacerdote y dirigente santafesino, además de conocer una localidad ubicada en el sur de esa provincia.

Categoría barrial

Amenábar nace en la Avenida Dorrego, en Palermo, donde comienza el cambio de nomenclatura de varias de las calles que atraviesan esta zona de la Ciudad. Desde allí avanza hacia el norte e ingresa en Colegiales después de cruzar Jorge Newbery. Su recorrido por nuestro barrio se prolonga hasta Virrey del Pino, a partir de donde continúa por Belgrano.

Más adelante, luego de atravesar la Avenida Congreso, la arteria ingresa en Núñez y, tras Crisólogo Larralde, continúa por Saavedra. Su recorrido finaliza en un triple cruce formado por la Avenida San Isidro Labrador y Ruiz Huidobro. En total, la calle se extiende a lo largo de unas 42 cuadras.

La denominación fue establecida mediante la Ordenanza del 27 de noviembre de 1893 y constituye un homenaje a José Ignacio de Amenábar, sacerdote y patriota santafesino. Nacido en Santa Fe de la Veracruz el 19 de marzo de 1784, representó a su ciudad natal en la Asamblea de 1813 y posteriormente a la provincia de Santa Fe en el Congreso General, entre 1824 y 1827. También ocupó en dos oportunidades el cargo de gobernador delegado de su provincia.

Amenábar era hijo de Salvador Ignacio de Amenábar Iturriaga, de origen vasco, y de María Bonifacia Quiroga y Humeres, de ascendencia criolla. Murió en la ciudad de Santa Fe en 1863, a los 79 años.

Categoría nacional

El mismo apellido que identifica a esta calle porteña también aparece en el mapa santafesino. En el sur de la provincia se encuentra la localidad de Amenábar, ubicada dentro del departamento General López. Su nombre fue elegido en homenaje a José de Amenábar, nacido en 1784 en la capital provincial.

La localidad tiene una superficie de 363 kilómetros cuadrados y, según el Censo Nacional de 2010, contaba con 1.821 habitantes. Su origen se remonta al 9 de marzo de 1915, cuando Alfredo Cernadas, un colono de la zona, donó tierras ubicadas en las inmediaciones de la estación ferroviaria que llevaba el mismo nombre.

En sus primeros años, Amenábar dependió administrativamente de Lazzarino, una localidad cercana. La situación cambió en 1964, cuando se creó la Comuna de Amenábar y la población alcanzó su autonomía administrativa.

La actividad económica está estrechamente relacionada con el campo. Además del área correspondiente al núcleo urbano, la jurisdicción local abarca alrededor de 51.000 hectáreas, donde se encuentran establecimientos agropecuarios dedicados principalmente al cultivo de soja, maíz y girasol.

Foto: Amenábar, en el cruce con la avenida Lacroze.