A lo largo de los años, este medio ha publicado diversos artículos dedicados a destacadas personalidades de la cultura y el espectáculo que residieron en Colegiales. Entre ellas se encuentran la conductora y productora televisiva Paloma Efron, popularmente conocida como Blackie; el célebre clown inglés Frank Brown; y el poeta Enrique Banchs. Cada uno de ellos fue protagonista, en su momento, de una nota individual.
Sin embargo, existe un aspecto que los une y que merece ser destacado. Los tres recibieron homenajes permanentes en distintos sectores de la Ciudad de Buenos Aires, aunque llamativamente ninguno de esos reconocimientos se encuentra en el barrio donde vivieron durante parte de sus vidas. A continuación, un repaso por esos tributos.
El caso de Enrique Banchs es el que reúne la mayor cantidad de distinciones. El poeta tuvo dos prolongadas residencias en Colegiales: primero vivió en Delgado 835 y posteriormente en Zapiola 950. Tras su fallecimiento, ocurrido en 1968, la Ciudad lo recordó de diferentes maneras. En 1982 una calle de Saavedra pasó a llevar su nombre y, nueve años más tarde, en 1991, también fue denominaa en su honor una plazoleta ubicada en uno de los canteros centrales de la avenida San Isidro, en ese mismo barrio. Además, su nombre identifica una biblioteca situada en Parque Patricios, en la esquina de la avenida Caseros y Urquiza, así como la Escuela Primaria Común N.º 4 Enrique Banchs, perteneciente al Instituto Félix Fernando Bernasconi, ubicada en Rondeau 2751.
Por su parte, Paloma Efron pasó parte de su infancia en una vivienda ubicada en Jorge Newbery 3289, en Colegiales. La reconocida comunicadora falleció en 1977 y, casi dos décadas después, en 1995, la Ciudad le rindió homenaje al imponer su nombre a una de las plazoletas situadas a pocos metros del Obelisco, sobre Lavalle, entre Cerrito y la avenida 9 de Julio.
En tanto, el artista circense Frank Brown, conocido popularmente como «Franbrón», eligió Colegiales para vivir una vez que se retiró de los escenarios. Junto a su esposa Rosita residió durante aproximadamente veinte años en una casa ubicada en Enrique Martínez 825. Falleció en 1943 y, dos años más tarde, en 1945, su nombre fue asignado a un pasaje del barrio de Bajo Flores, donde aún hoy se mantiene vivo su recuerdo.
Foto: la Plazoleta Paloma Efron –a metros del Obelisco- mostrada desde una perspectiva de Google Street.