Gente de Cole

Otro encuentro con Matías, el vendedor de sahumerios del 184

Algunas personas terminan formando parte del paisaje cotidiano de un barrio. No porque busquen protagonismo, sino porque su presencia se vuelve familiar para quienes transitan determinados lugares. El de Matías Hernández tal vez sea uno de esos casos. Desde hace décadas recorre los colectivos de la línea 184 ofreciendo sus tradicionales sahumerios, una actividad que lo convirtió en una figura conocida entre pasajeros y choferes de la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires.

Hace unos días, se produjo un nuevo encuentro. Matías subió al colectivo en las inmediaciones de Cabildo y José Hernández. Como tantas otras veces, comenzó a recorrer el vehículo con sus productos, presentándolos con la simpatía característica. El colectivo no llevaba demasiados pasajeros, pero aun así logró concretar ventas. Su forma de relacionarse con la gente continúa siendo notable.

Hacía tiempo que no lo veía. Sin embargo, apenas cruzamos miradas, me reconoció y me saludó con afecto. Continuó su recorrido y, una vez terminada la tarea, conversó unos minutos con el conductor antes de descender en la esquina de Conde y Virrey Loreto. El encuentro duró apenas unos instantes, pero bastó para traer al presente una historia que, tiempo atrás, había trascendido ampliamente el ámbito barrial. Es que en abril de 2022, Matías alcanzó una inesperada notoriedad al consagrarse ganador del programa televisivo Los 8 Escalones. Aquella participación le permitió obtener un premio de dos millones de pesos y, al mismo tiempo, hizo que miles de televidentes descubrieran quién era ese hombre que recorría diariamente los colectivos vendiendo sahumerios. La repercusión fue inmediata. Durante meses, pasajeros, vecinos y desconocidos se acercaron para felicitarlo. Según relató en una entrevista realizada por este medio en octubre de 2022, el reconocimiento público superó cualquier expectativa. “Realmente explotó todo. La gente me reconocía en todas partes. Me mostraban fotos sacadas en sus casas mientras me veían en el programa. Había mucha emoción y alegría por la manera en que se dio todo”, recordó entonces.

La popularidad también se trasladó al interior de la línea 184, donde su presencia ya era ampliamente conocida mucho antes de la televisión. “Todavía me siguen hablando del tema cuando subo al colectivo. Me felicitan, me abrazan. Los primeros días me filmaban y me aplaudían. Los colectiveros también estaban felices”, contaba.

Su vínculo con la venta ambulante comenzó mucho antes de la fama. En 1995, atravesando una situación laboral complicada, encontró en los sahumerios una alternativa de trabajo. Con el tiempo descubrió que el recorrido entre Belgrano y Colegiales era especialmente favorable para la actividad y fue consolidando una relación cercana tanto con los pasajeros como con los conductores de la línea. “Había probado en otras líneas, pero me fui quedando en la 184 por la buena relación con los choferes y por la gente que viaja ahí”, explicaba.

Su historia también está estrechamente ligada a los barrios que recorre. Durante distintos períodos vivió en Belgrano y Colegiales, donde aún conserva afectos y recuerdos. La obtención del premio televisivo tampoco modificó su rutina cotidiana. A pesar del dinero ganado, nunca consideró abandonar la actividad que desarrollaba desde hacía tantos años. Por el contrario, siguió recorriendo los colectivos mientras avanzaba en su formación académica. “Estoy por recibirme de profesor de Historia y también doy clases particulares. Pero me gusta seguir en el bondi. Me gusta la calle, el barrio y el contacto con la gente”, señalaba. Entre las promesas que hizo durante su paso por la televisión hubo una que cumplió rigurosamente: organizar un gran asado para los choferes de la línea 184. El encuentro se realizó en un club de Villa Adelina y reunió a decenas de trabajadores.

Cuatro años después de aquella explosión mediática, la escena parece haber recuperado cierta normalidad. Matías sigue subiendo a los colectivos con sus sahumerios, saludando a pasajeros y conversando con los choferes. La diferencia es que ahora su historia forma parte de la memoria de muchas más personas.

Foto: Matías Hernández, cuando ganó en “Los 8 Escalones” en 2022 (Infobae).

Pablo Wildau