Barrio Mío

Don Adolfo, en el corazón de Colegiales

La historia de Colegiales alberga situaciones poco conocidas, y una de ellas tiene como protagonista a un club que llevó el nombre de uno de los más grandes referentes del fútbol argentino: Adolfo Pedernera. A mediados del siglo XX, existió en esta zona porteña una institución deportiva llamada Adolfo Fútbol Club, creada en honor al brillante delantero que integró “La Máquina”, la célebre delantera de River Plate conformada por Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau.

Fundado en 1948, este modesto pero significativo club tenía su sede en una casa ubicada en Jorge Newbery 3044/3060, según relata el arquitecto Jorge Boullosa en su libro El Bajo de Colegiales y sus alrededores. Allí también se documenta la localización de su campo de juego, situado en la esquina de Zapiola y Matienzo, un terreno que, en palabras del autor, “nadie le discutía” al Adolfo Fútbol Club.

La fundación del club no fue un hecho aislado. En aquel entonces, diversos grupos de jóvenes del barrio, apasionados por el fútbol, formaban equipos con apenas un delegado y un conjunto de camisetas. Algunas de estas “instituciones” informales recibían nombres como Antártida Argentina, Sarmiento o Martínez, este último en referencia a una calle del vecindario. Cada agrupación se apropiaba simbólicamente de un espacio del extenso terreno ferroviario, donde levantaban precarios campos de juego que ellos mismos se encargaban de mantener.

A diferencia de muchos otros clubes de barrio, el Adolfo Fútbol Club tuvo una relación directa con su inspirador. Antes de nombrar oficialmente a la entidad, sus representantes se reunieron con Adolfo Pedernera para comunicarle su decisión. El futbolista, honrado por la distinción, dio su consentimiento con agrado, reconociendo el gesto como un homenaje valioso.

Para ese entonces, Pedernera ya había deslumbrado al país con sus actuaciones en River Plate y había pasado fugazmente por Atlanta y Huracán. Su destino inmediato lo llevaría a Colombia, donde seguiría su carrera en Millonarios, uno de los equipos más importantes de ese país. También defendió los colores de la Selección argentina y, tras colgar los botines, incursionó con éxito en la dirección técnica, llegando a dirigir, por ejemplo, a Boca Juniors.

La cancha de Adolfo Fútbol Club fue utilizada hasta el año 1958. Sin embargo, la expansión de una villa de emergencia en esta parte del barrio marcó el comienzo del fin. Como sucedió con otros clubes similares, la presión del asentamiento terminó por desplazar al equipo de su campo de juego. Aunque hoy en día el terreno también sigue albergando una cancha de césped, ya en manos privadas, aquellos tiempos han quedado relegados al recuerdo.

El caso del Adolfo no fue único: muchas entidades barriales similares también desaparecieron bajo circunstancias parecidas. La excepción fue Fénix, el único club de esa zona que logró ingresar a la Asociación del Fútbol Argentino. Fénix sobrevivió dos décadas más, hasta que en 1978 la dictadura militar erradicó por completo la villa de Colegiales, llevándose también su estadio.

La historia de Adolfo Pedernera, nacido el 15 de noviembre de 1918, sigue escrita con letras doradas en los anales del deporte argentino. Fue una figura emblemática, un delantero exquisito, y uno de los pilares de una de las formaciones más recordadas del fútbol sudamericano. Aunque su nombre brilla principalmente por su trayectoria en grandes equipos y por su paso por la Selección, también dejó una huella en Colegiales, donde un grupo de jóvenes lo convirtió en estandarte, dándole vida a un club que llevó su nombre con orgullo.

Foto: la esquina de Freire y Matienzo, hace unos años. Mucho antes, a pasos de este lugar, estaba la cancha de Adolfo.

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