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Ex geriátrico de Incas y Zapiola: novedades sobre el juicio

Abril de 2020. Apenas comenzaba la pandemia del Covid-19 y el aislamiento obligatorio ordenado por el Gobierno nacional ya era un hecho. Los casos de Coronavirus en la Argentina todavía no se habían disparado con fuerza. En ese contexto, cobró importante notoriedad lo ocurrido en el hogar geriátrico de Avenida de los Incas y Zapiola. “Esta semana, la residencia fue noticia, lamentablemente, porque en  su interior ocurrió un contagio masivo de Coronavirus, porque el lugar fue evacuado, y a continuación, clausurado por la Agencia Gubernamental de Control –informábamos desde este medio en aquel momento-. Esto ocurrió el martes 21, mediante un operativo que terminó muy cerca de la medianoche. El miércoles 22, la Policía de la Ciudad efectuó un allanamiento de sus instalaciones”.

El geriátrico en cuestión se llamaba Apart Incas y funcionaba en una antigua casona que hoy se encuentra desocupada, con un cartel de venta bien visible desde el exterior. En aquel entonces le colocaron la faja de clausura: nunca más volvió a cumplir la función de albergar a adultos mayores. Poco más de cinco años más tarde, comenzó el juicio oral con el objetivo de hallar a los culpables de la muerte de diez residentes del hogar. Apart Incas tenía 33 residentes, de los cuales 28 se contagiaron. Además, también lo hicieron 10 empleados, sobre un total de 14. El caso resultó emblemático porque el hogar fue el primero de una serie de instituciones geriátricas que luego tuvieron problemas similares.

“El lunes 20, un familiar de uno de los residentes efectuó la denuncia contra la institución privada –publicaba Colegiales Info el 24 de abril de 2020-. Argumentó falta de medidas de prevención y demoras en hacerles llegar la información a las autoridades de la salud, tras haber detectado síntomas entre los internos. Esto provocó la intervención de la Justicia y el arribo del SAME, junto con otras ambulancias de servicios médicos prepagos, el martes por la tarde. Cuando esto se produjo, los dueños de la clínica no estaban presentes. Otros familiares de los adultos mayores, expresaron ante la prensa que cubrió el operativo de evacuación, que el desalojo debió haberse concretado varios días atrás, cuando empezaron a dar positivos los primeros casos”.

El lugar se encuentra junto a la línea divisoria entre Colegiales y Belgrano. La Avenida de los Incas, justamente, es la que actúa de frontera entre ambas jurisdicciones. Por una cuestión de límites oficiales, la casona está del lado belgranense, pero sin dudas es conocida por los habitantes de Colegiales, siendo numerosos los vecinos que transitan por la zona. Junto al muro que separa el ex geriátrico de la vereda de Avenida de los Incas, tienen sus paradas cuatro líneas de colectivos: 80, 113, 44 y 65.

“El geriátrico, gestionado por los apoderados Luis Daniel Megyes y Hugo Visca, y bajo la dirección médica de Carla Raffo, quedó en el centro de las acusaciones. Los tres están imputados por homicidio culposo agravado y violación de las medidas sanitarias durante una pandemia, según establece el artículo 205 del Código Penal. Además, se les atribuyen lesiones culposas y múltiples omisiones en el cuidado de los residentes”, informó La Nación. Dicho medio periodístico entrevistó al abogado querellante Juan Salerni, quien entre otros comentarios manifestó que hubo negligencia de parte del directorio de la residencia: “Se manejaban con un criterio mercantilista, importándoles nada la salud de los empleados y residentes”. También apuntó contra la médica de la institución. “Por ese motivo, la querella también pidió que la médica sea imputada por los mismos delitos que los directivos: homicidio culposo agravado por la cantidad de víctimas, en concurso real con violación de medidas contra epidemias”, indicó lanacion.com.ar, agregando que asimismo, una funcionaria del GCBA, de apellido Truzo, incumplió “su obligación de denunciar las graves irregularidades detectadas en las inspecciones realizadas durante los años 2017, 2018 y 2019”, por lo que la querella también apuntó contra ella.  “Tengo la esperanza de que el tribunal no acceda a los planteos de salidas alternativas para resolver el conflicto y se haga el juicio dictándose una sentencia condenatoria ejemplar”, expresó Salerni.

Foto: la casona de Incas y Zapiola, cuando todavía funcionaba como residencia geriátrica (Google Street).

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