Caminar por Colegiales me trae esa mezcla de calma y nostalgia. Será porque nací acá, porque cada esquina cuenta una historia, o porque a pesar de los cambios, el barrio todavía conserva algo de su alma original. Cada tanto salgo a recorrerlo sin rumbo fijo, solo para ver qué hay de nuevo y qué sigue en pie. En estos días, vi varias cosas que me llamaron la atención.
En mis últimas recorridas, las obras fueron un hilo común. En Amenábar y Virrey Olaguer y Feliú avanza la construcción de un edificio de grandes proporciones que ya empieza a cambiar la fisonomía de la cuadra. Algo parecido ocurre en Álvarez Thomas, a metros de las conocidas “8 Esquinas”: allí crece otro emprendimiento, del lado de Villa Ortúzar, justo al lado de la histórica fábrica de Anilinas Colibrí.
Las calles también tuvieron sus propios movimientos. En Conde y Concepción Arenal, una de las esquinas de plaza Mafalda, la circulación estuvo reducida por trabajos en la vía pública. Un poco más al norte, las paradas de los colectivos funcionaron con cambios temporales debido a las obras sobre el puente de Elcano, que obligaron a modificar el recorrido de varias líneas.
A propósito de transporte, otra parada que llamó la atención fue la de los colectivos 42 y 63, en Federico Lacroze y Zapiola (sentido a Cabildo). Uno de los vidrios del refugio apareció completamente destruido; no pasó mucho tiempo hasta que colocaron uno nuevo.
Aunque estrictamente pertenece a Palermo, el antiguo puente de Ciudad de la Paz ha formado parte de mis caminatas. Hace un tiempo lo reabrieron al tránsito liviano tras un largo cierre, pero su futuro sigue siendo incierto: no está claro si conservarán su estructura centenaria o si finalmente avanzará un proyecto de demolición para levantar un puente nuevo. Por ahora, la Justicia determinó que no pueden sacarlo de su lugar.
Entre tantos movimientos, también hubo noticias a nivel comunitario. En Virrey Avilés, entre Freire y Conde, el club Juventud de Belgrano remodeló su buffet. Tras las reformas, el restaurante quedó renovado. El club y su buffet son puntos de encuentro muy elegidos por vecinos de Colegiales y alrededores.
Y en el sector del Playón Ferroviario, donde los nuevos edificios ya empiezan a definir un paisaje distinto, comenzaron a inaugurarse los primeros locales de planta baja. Uno de ellos es una cafetería recién abierta sobre Moldes, muy cerca de Palpa.
Foto: Conde y Olaguer. Un cartel indica modificaciones en las paradas del 151.
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