Barrio Mío

El rincón de Quino en Colegiales

Joaquín Salvador Lavado Tejón, más conocido por su nombre artístico Quino, falleció el 30 de septiembre de 2020 a los 88 años. Su muerte fue ampliamente homenajeada tanto en medios de comunicación como en redes sociales. En estos tributos, se destacó especialmente a Mafalda, la emblemática creación del humorista gráfico que alcanzó una enorme popularidad a lo largo del tiempo.

En el barrio porteño de Colegiales, la figura de Quino está muy presente en la vida cotidiana gracias a uno de los espacios verdes más frecuentados por los vecinos de la zona y de otros barrios: la Plaza Mafalda. Este espacio, delimitado por las calles Conde, Concepción Arenal, Enrique Martínez y Santos Dumont, fue inaugurado a fines de 1995 con la presencia del propio Quino.

El predio había estado abandonado durante años, desde que en 1978 la dictadura militar erradicó la villa de emergencia que allí se encontraba. Durante mucho tiempo no se le asignó un uso definitivo, hasta que el gobierno de la época propuso construir torres para reubicar a los habitantes de la Villa 31 de Retiro en esta zona de la Capital Federal. Sin embargo, la fuerte oposición de un grupo de vecinos logró frenar el proyecto.

Se organizaron reuniones, gestiones, volanteadas y marchas. Incluso hubo guardias nocturnas vecinales para evitar el ingreso de las máquinas. Finalmente, las obras nunca comenzaron y las autoridades desistieron del plan. Meses después, surgió la idea de la plaza, y así nació Mafalda.

Desde sus inicios, el parque ha rendido homenaje a la entrañable historieta y a sus personajes: Felipe, Susanita, Miguelito, Libertad, Manolito y Guille. En distintos sectores se construyeron muros decorados con viñetas, y el mangrullo central —también ornamentado con dibujos de Mafalda en sus laterales— fue uno de los elementos más destacados, aunque fue retirado a comienzos de la década de 2020 durante una de las reformas realizadas. Debido al deterioro causado por la intemperie y las intervenciones de graffiteros, los murales han sido restaurados en varias oportunidades. Estas obras representan una forma de arte urbano inspirada en la creatividad de Quino.

Aunque la tira dejó de publicarse en 1973, Mafalda se mantuvo viva en la memoria colectiva de los argentinos. Su publicación en medios gráficos tradicionales fue relativamente breve: comenzó en 1963 y duró unos diez años, apareciendo en diarios como Primera Plana y El Mundo, y en revistas como Leoplán y Siete Días. A pesar de eso, el personaje trascendió estos formatos y se difundió ampliamente a través de libros y series animadas para televisión.

Originalmente, la plaza iba a llamarse «La Paloma», debido a su cercanía con Canal 9 —entonces apodado “el canal de la palomita”—, que además apadrinaba el proyecto. Sin embargo, una encuesta realizada entre los niños del barrio eligió a Mafalda como nombre preferido, lo que motivó el cambio definitivo. La inauguración oficial tuvo lugar el 28 de noviembre de 1995 y contó con la presencia del entonces intendente de CABA, el Licenciado Jorge Domínguez, el empresario televisivo Alejandro Romay y, por supuesto, el propio Quino.

Foto: uno de los muros de la calesita de Plaza Mafalda, cerca de la esquina de Martínez y Santos Dumont.

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