Bicicletas, un preciado botín

Entre los objetivos de los amigos de lo ajenos, está claro que las bicicletas son un botín muy codiciado. La proliferación de las ciclovías y la campaña que la Ciudad de Buenos Aires, hace ya varios años, ha puesto en marcha a favor de este medio de transporte por sobre el uso del automóvil, está dando resultados, en función de la importante cantidad de ciclistas que a toda hora circula por calles y avenidas porteñas. Pero como suele ocurrir, estas circunstancias traen también un fuerte despliegue de quienes se dedican al robo. Colegiales -y sus alrededores- de ninguna manera es excepción a esta lamentable regla.

Como para ilustrar lo enunciado líneas arriba, se han elegido un par de casos padecidos por dos vecinos. El primer incidente sucedió en un domicilio particular, en Chacarita. El propietario de la vivienda, quien por razones de seguridad no quiso dar a conocer ni su nombre ni mayores datos, contó: “Vivimos en esta casa hace muchos años, ahora está muy fea la zona. En febrero nos fuimos de vacaciones y al volver noté que el mecanismo para abrir y cerrar el portón de entrada estaba fallando. Por esa noche decidimos cerrarlo y atarlo con una soga, como para que no se pueda abrir fácil. Entre la vivienda y el portón hay un patio donde quedaron dos bicicletas. A la mañana siguiente vi que las bicis ya no estaban. Ahí mismo me di cuenta de que habían cortado la soga y que luego de empujar el portón se las habían llevado”.

Hasta aquí, la primera parte del relato. A continuación, descubierto el accionar de los delincuentes, el hombre hizo algo que gran parte de la población no suele realizar: la denuncia policial. “Me fui hasta la comisaría… No es fácil tomar esta decisión. Al involucrarse así uno sabe que es muy probable que tengas que perder un tiempo valioso: horas de estar con tu familia, horas de trabajo… Y encima no hay ninguna garantía de que vayas a recuperar lo que te robaron. Pero igual me fui a la seccional a hacer la denuncia. Para mi sorpresa, la gente que me atendió me informó que la noche anterior habían detenido a unos pibes que iban caminando por el barrio. Llevaban un par de bicis. En el breve diálogo supe que eran las nuestras. Me puse contento, aunque no pude llevarme las bicicletas en el momento. Recién ahí comencé con una serie de pasos burocráticos que me insumieron unas cuantas idas, venidas, llamados telefónicos… Y más o menos un mes después pude recuperar lo robado. Las bicicletas estaban en un depósito judicial. En cuanto a los ladrones, creo que a uno lo soltaron enseguida y el otro, que tenía antecedentes, quedó preso”.

El segundo de los casos, ocurrió en un edificio de Colegiales. En esta oportunidad, sustrajeron una bicicleta del interior de una casa de departamentos. En un patio interno, los vecinos guardan sus rodados en un lugar especialmente acondicionado para esa finalidad. Hacia allí se dirigió un solitario delincuente, una madrugada en la que, por la hora (cerca de las 5 AM), había escaso movimiento. Tanto el horario como el acto del ladrón quedaron registrados en las cámaras del edificio. Sin embargo, a pesar de que aquí sí estaba grabado el hecho delictivo, el ladrón no pudo ser capturado ni la bicicleta, recuperada. El delincuente actuó en pocos segundos. Un vecino del edificio que también prefirió que su identidad no trascendiera, comentó que sus movimientos se vieron con claridad en la filmación, a excepción de un detalle: no se alcanzó a distinguir como abrió la puerta, pero lo concreto, es que lo hizo sin forzarla. Luego sacó una herramienta cortante de una mochila y caminó directamente hasta donde están las bicis. Cortó la cadena y sin mayores esfuerzos, se la llevó. ¿Cómo logró salir del edificio? Al ingresar, tuvo la precaución de trabar la puerta con un papel, así consiguió que esta no se cerrara completamente. Cuando salió con el botín del robo, sólo tuvo que tirar de la manija para volver al exterior del edificio.

Horas más tarde, el dueño de la bicicleta comprobó que la cadena había sido cortada y el rodado, sustraído. A través del grupo de whatsapp interno, pronto se enteraron sus vecinos. En los primeros momentos el desconcierto era grande, pues no se sabía cómo ni cuándo habían ocurrido los acontecimientos, ni quien había cometido el robo. No obstante, en el transcurso del día, apenas la gente consiguió ver lo que habían grabado las cámaras, también se develó la absoluta impunidad con la que actuó el intrépido ladrón. El propietario del vehículo realizó la denuncia aunque en este caso, con distinta suerte a la del hombre con domicilio en Chacarita. Consecuencia de este incidente, los consorcistas determinaron cambiar la cerradura de la puerta de acceso al edificio.

Plataforma para recuperar elementos robados

La Policía de la Ciudad cuenta con un sitio online, a través del cual pueden recuperarse bicicletas y otros objetos robados. En el portal del Gobierno de la Ciudad, se explica:

En el marco del plan de justicia restaurativa y reparación del daño que lleva adelante el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño, la Ciudad dispone de una plataforma para que los vecinos puedan recuperar sus objetos que fueron secuestrados en operativos y que estén aptos para la devolución.

Todo lo que recupera la Policía de la Ciudad se sube a una plataforma en las páginas de la Policía de la Ciudad y del Gobierno de la Ciudad. Primero, se ingresa a recuperos.policiadelaciudad.gob.ar. Ahí están tres links y pueden identificar lo que se le ha sustraído que hoy está en los depósitos de la Policía de la Ciudad. Es necesario llenar el formulario y rápidamente se produce una comunicamos con los dueños para devolverle su propiedad.

No necesariamente la persona tuvo que haber realizado la denuncia del ilícito para ingresar a la plataforma de recuperación de objetos, aunque se aconseja que la haga en cualquier comisaría de la Policía de la Ciudad o llamando al 0800-33-FISCAL (347225) para agilizar la investigación.

El damnificado podrá ingresar al sitio recuperos.policiadelaciudad.gob.ar y allí se abrirán tres categorías para buscar sus pertenencias: bicicletas, celulares o artículos electrónicos.

El siguiente paso en la plataforma de búsqueda será agregar filtros con los detalles y características de su artículo para identificarlo dentro del muestrario, como el color, la marca, el modelo o el rodado, en caso de que sea una bicicleta.

Una vez encontrado y seleccionado el objeto en la pantalla, se llenará un formulario para registrarse con los datos personales, el comprobante de la factura de compra para validar la titularidad y la denuncia si fue realizada.

Se dejará además un número de contacto y le llegará un correo electrónico al damnificado sobre la información de la recuperación. Además, para la seguridad del usuario, desde el Ministerio de Justicia y Seguridad se le indicará el número de recupero del objeto y se coordinará la fecha de entrega, autorizada por la Justicia.

Los datos personales consignados en el formulario de devolución, la información y/o documentos aportados para acreditar la titularidad sobre el bien tienen carácter de declaración jurada.

Cualquier falsedad dará lugar a la cancelación del trámite y la formulación de denuncia penal ante la eventual comisión de delito de acción jurada.

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