Gente de Cole

«La Monumental» se metió en el barrio

La proliferación de verdulerías/fruterías es un fenómeno que desde los últimos años, ha cobrado gran notoriedad en el territorio porteño. Dentro este cuadro de situación, Colegiales también presenta una importante variedad de locales dedicados a la venta de este tipo de productos tan apetecidos por vecinos de todas las generaciones. Tal vez por eso, entonces, no sea extraño que La Monumental tenga nada menos que tres sucursales en el barrio. Esta empresa de vasta experiencias en el rubro con la modalidad autoservicio, posee locales en Federico Lacroze entre Freire y Conde; Elcano entre Freire y Conde; y Teodoro García entre Cabildo y Ciudad de la Paz. Además hay otras siete sucursales repartidas en distintos sectores de la Ciudad de Buenos Aires.

Los diez locales son recorridos en forma cotidiana por Adrián, quien se encarga de ir muy temprano al Mercado Central, como paso previo a la travesía por la Capital Federal. “La Monumental es una empresa familiar que tiene aproximadamente 35 años de historia. Yo me incorporé hace 4 años”, cuenta.

El Mercado Central -emblemático centro de venta mayorista ubicado en Villa Celina-, sirve de punto de partida para que miles de comerciantes y particulares carguen la mercadería para luego abastecer sus respectivas necesidades. En el caso de Adrián, tras haber pasado por el Mercado, a bordo de su camión se pone en marcha rumbo a las diferentes sucursales de la empresa. “Lo que menos me gusta de este trabajo es el horario, hay que arrancar de madrugada”, confiesa. Casi simultáneamente, destaca que también hay aspectos de su labor que sí le agradan: “Lo más lindo es que cada día es diferente, nunca es igual, eso permite que esto no sea aburrido. Un día la mercadería sube mucho y al otro día puede valer la mitad. Todos los días es un nuevo desafío”.

A propósito de esta cuestión, dice que su preferencia es la de poner precios baratos para que la gente se acerque en forma masiva a comprar. “Mi modo de ver las cosas pasa por hacer diferencia con la cantidad. Es mejor que el margen de ganancia sea relativamente escaso, pero con un importante número de compradores. Así nos sirve a nosotros, pero también a los vecinos”, sostiene.

Con sólo echar un vistazo en el interior de los locales del barrio, es suficiente como para confirmar que la apreciación del entrevistado tiene coherencia, porque por lo general, estos presentan un importante caudal de clientes, sea cual sea la hora del día. “Estamos conformes con las sucursales de Colegiales y también con la gente, que es muy amable”, señala Adrián, para cerrar el reportaje.

Foto: el local de Lacroze entre Freire y Conde (Google Street).

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