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Los vecinos se resisten a la demolición del puente

La “novela” del puente de Ciudad de la Paz sigue su marcha. Un nuevo capítulo se ha agregado, a partir del reclamo de los vecinos que pretenden que el Gobierno de la Ciudad no desmantele la vieja estructura para montar una nueva. El puente que desea emplazar el GCBA tendría una mayor envergadura y posibilitaría que a través del mismo cruzaran todo tipo de vehículos, algo que hasta hoy no se puede, dado que por su tamaño y los materiales que lo componen, únicamente resiste el paso de transporte de menor porte. Sin embargo, hay un numeroso grupo vecinal que se niega a que las autoridades implementen el cambio. Los argumentos han sido puestos de manifiesto por intermedio de las siguientes líneas, las cuales conforman la introducción a un formulario de Google que lleva este encabezamiento: “Adhiero a la carta de solicitud al CAAP para proteger nuestro patrimonio histórico urbano, manteniendo la catalogación del puente”.

En tal sentido, un capítulo clave en la prosecución del conflicto, tiene que ver con una decisión del mencionado CAAP (Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales de la ciudad de Buenos Aires) cuya reunión estaba programada para hoy. El petitorio que firmaron los vecinos está dirigido a dicho organismo. A continuación, compartimos parte de su texto:

Estimados miembros del CAAP:

Este martes 19 de agosto ustedes, como integrantes del Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP), deberán decidir sobre el futuro del centenario puente Ciudad de la Paz, situado en el barrio de Palermo y que une este barrio con Colegiales y Belgrano, que ha movilizado a organizaciones vecinales, patrimonialistas y vecinos en contra de la pretensión del gobierno de la ciudad de Buenos Aires -a través de Autopistas Urbanas S.A. (AUSA)- de demolerlo y reemplazarlo por uno de nuevo diseño. En la reunión deberán resolver si el puente se demuele, o se conserva como bien patrimonial para las actuales y futuras generaciones.

Por la presente, le solicitamos que cumplan con su función primordial de defender el patrimonio urbano, y no cedan a las presiones del gobierno porteño que impulsa la desaparición del puente histórico.

En un informe de fecha 29 de julio de 2024, Claudio Cané, director general de Ingeniería y Arquitectura de la Ciudad, informaba al jefe de la Comuna 14 que los resultados de los estudios en curso arrojan que “la estructura es susceptible de ser rehabilitada”, y que se ha contratado a “un profesional especialista en reparación y rehabilitación de puentes metálicos”. Además, afirma que “la propuesta de la reparación del puente no solo resultaría más económica que la construcción de una nueva estructura, sino que también podría ejecutarse en un plazo considerablemente menor” (EX-2024-16707958- -GCABA-COMUNA14).

Este puente está en pleno funcionamiento desde abril pasado, cuando fue reabierto luego de permanecer cerrado dos años, lapso en el que se realizaron tareas de refuerzo y mantenimiento, lo cual demuestra -entre otras cuestiones- que el hierro empleado en su construcción es soldable. Se trata de una estructura habilitada para el tránsito liviano, ambulancias y autobombas, tal como lo refiere un informe técnico con el que cuenta el EMUI (Ente de Mantenimiento Urbano Integral, GCABA).

Sin embargo, en la reciente reunión en la que se trató la situación del puente, AUSA evitó mostrarle al CAAP el citado informe del director general de Ingeniería y Arquitectura, y lo sustituyó engañosamente por un PowerPoint con fotos viejas de la estructura, tomadas con anterioridad a su restauración y rehabilitación, con el propósito de convencer a los miembros que votaran su descatalogación. Dicho PowerPoint no presenta los estudios técnicos que justifiquen la demolición, tampoco propone la opción de rehabilitación y conservación. Dice, tan solo, que hay que demolerlo porque es viejo.

Como si esto no fuera suficiente, AUSA llamó a licitación para demoler el puente mucho antes de convocar al CAAP para su descatalogación, lo cual sugiere que tenía asegurado de antemano la baja del bien del listado de bienes patrimoniales, o eso creyó.

Curiosamente, la decisión de conservar y rehabilitar el puente fue avalada por el mismo gobierno que ahora quiere demolerlo. El 7 de octubre pasado el actual ministro de Infraestructura de la Ciudad, Pablo Bereciartúa, firmó la Resolución 558, por la que encomendó a AUSA “la ejecución de las tares que considere convenientes para la rehabilitación del Puente Ciudad de la Paz”.

Unos meses atrás

La nota indica además que el 31 de marzo de 2025, “el jefe de gobierno, Jorge Macri, en la reinauguración del puente, afirmó que ‘escuchamos un reclamo de años de los vecinos: un puente cerrado que muchos decían que no se podía reparar. Hemos cumplido con las obras’. Ahora, en un inexplicable cambio de opinión, el gobierno propone demoler el puente histórico y poner en su lugar  uno de nuevo diseño con el propósito de que transiten vehículos de gran porte, especialmente los camiones recolectores de residuos del CEAMSE, que hoy tienen otras opciones para llegar hasta la planta de tratamiento. Nos permitimos recordarles que el CAAP está para ponderar los valores del bien. Este bien tiene valores históricos, paisajísticos, económicos, sociales, identitarios, los que oportunamente fueron considerados por dicho Comité el 25 de octubre de 2016, sesión en la que se acordó la propuesta de catalogación con Protección Ambiental, valores que se mantienen hasta el momento. Entendemos que el CAAP debiera actuar con la prudencia y el cuidado que el caso exige, concentrando sus esfuerzos en ratificar la protección del puente, y solicitarle a AUSA y al gobierno de la Ciudad que implemente las buenas prácticas tendientes a su rehabilitación y las recomendaciones internacionales para este tipo de operaciones, como se ha hecho en otras partes del mundo con los puentes centenarios y milenarios que funcionan y son el orgullo y la memoria viviente de las ciudades. Para ello, existen las técnicas, los criterios, los materiales y profesionales entrenados. Es posible reforzar su estructura, y mejorar el alumbrado público, la seguridad del tránsito y la accesibilidad, respetando, a la vez, este bien histórico que es de todos los vecinos de la ciudad. Al demolerlo, el puente histórico se pierde para siempre, y con él, la memoria, el recuerdo y la identidad del barrio de Palermo, el que se verá afectado, además, por la habilitación de la circulación de vehículos de gran porte en una zona tranquila de la ciudad, cuyo trazado no lo soporta”.

Actividad vecinal

En el tramo final, se señala que vecinos y especialistas en patrimonio “realizamos numerosas actividades para visibilizar nuestro reclamo, incluso en el propio puente”. Estas actividades, cierra la nota, “tuvieron amplia repercusión en los medios de comunicación. Del mismo modo, consideramos importante informar nuestra posición a los miembros del CAAP. Confiamos que el CAAP cumplirá con su función primordial de proteger nuestro patrimonio histórico urbano, manteniendo la catalogación del puente Ciudad de la Paz”.

Foto: la imagen del puente que ilustra el petitorio presentado a la CAAP (agradecimiento: Adriana Fernández).

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