Sin dudas, es una de las torres emblemáticas del barrio. Con sus más de veinte pisos, se erige en Álvarez Thomas entre Palpa y Céspedes, con la particularidad de que posee una torre “gemela” del lado opuesto de la manzana, con acceso por Delgado. En una época ambos edificios estaban regidos por una misma administración, pero hace ya muchos años que se cada una siguió su propio camino.
Hasta aquí, no se ha dicho nada nuevo. Sin embargo, al margen de lo señalado en esta introducción, la torre con acceso por Álvarez Thomas se convirtió en noticia, incluso, para medios periodísticos de alcance masivo, que difundieron una información que seguramente más de un vecino presenció con estupor: los ascensores del edificio llevaban semanas sin funcionar.
Finalmente, luego de una incertidumbre que se prolongó por gran parte del mes de agosto, en los primeros días de septiembre, las cosas volvieron a la normalidad. Pero hasta que eso ocurrió, se sucedieron extensas jornadas en las cuales sus habitantes expresaron su contrariedad, por ejemplo, a través de los canales de televisión. Periodísticas y camarógrafos compartieron pasillos con los vecinos, quienes indignados, intentaban explicar los motivos por los cuales seguían sin poder utilizar los elevadores.
La hora de las explicaciones
La prensa escrita también cubrió la noticia. En el caso de Infobae, publicó un artículo, del cual se extrajo el texto que sigue a continuación:
Infobae se contactó con la Agencia Gubernamental de Control, desde donde señalaron que “los elevadores ubicados en la avenida Álvarez Thomas 829 no poseen empresa conservadora responsable del mantenimiento de las instalaciones” y que “por eso devino en clausura inmediata y preventiva”. El organismo porteño remarcó que en la inspección se hacen pruebas de funcionamiento y que les exigen a los edificios exhibir original/copia certificada de la póliza de seguro de responsabilidad civil vigente, las obleas completas y vigentes y el expediente de inicio de trámite y/o plancheta de habilitación. Pero que hasta el momento esa documentación no fue presentada debidamente. “Para levantar la clausura, el Administrador del Consorcio o quien se declare responsable a cargo debe presentar ante la Dirección De Faltas a la empresa conservadora que se hace cargo del mantenimiento de los 3 elevadores. Ahí , el controlador de faltas le pide a la AGC que inspeccione en forma conjunta con personal de la empresa designada. Si esa inspección es aprobada, se procede a levantar la clausura”, concluyeron desde la Agencia.
Subir y bajar
Otro de los medios que efectuó una cobertura importante fue Telenueve. Además, en su sitio web, telenueve.elnueve.com.ar, publicó:
Situado en la avenida Álvarez Thomas al 800, el edificio cuenta con 197 unidades funcionales y habitan desde ancianos hasta familias jóvenes con niños y bebés, así como personas con discapacidades. La clausura de los ascensores implicó un desafío significativo para todos, ya que subir y bajar múltiples pisos por las escaleras diariamente resulta incómodo y difícil, especialmente para aquellos con dificultades de movilidad. Aunque inicialmente los tres ascensores fueron cerrados el 4 de agosto, algunos residentes se sorprendieron al ver que volvieron a estar operativos pocos días después. Esto generó confusión y preocupación, ya que se desconoce si estas reparaciones temporales cuentan con las debidas autorizaciones y si su uso conlleva algún riesgo legal. En medio de esta situación, los afectados expresaron su frustración por la falta de claridad y la incertidumbre en torno a la utilización de los ascensores.
Frente a la magnitud de los problemas planteados, difícil es saber si estos se solucionaron en su totalidad. No obstante, para los vecinos de la inmensa construcción, al menos llegó el alivio cuando después de tantos días quietos, los ascensores reanudaron su funcionamiento.
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