Gente de Cole

Carlitos Balá (1925-2022)

El 22 de septiembre, falleció Carlitos Balá, a la edad de 97 años. Su deceso causó una gran conmoción en el ambiente artístico y entre el público en general, por lo muy querido que el actor cómico era para tantas generaciones de argentinos. Durante aquella jornada, los medios de comunicación lo recordaron con generosidad, seguramente, mencionando también su condición de vecino de Chacarita y su simpatía por la institución que lleva el mismo nombre del barrio. Balá/Chacarita suele tener una identificación instantánea. Pero, en concreto, ¿en qué se fundamenta su vínculo con el barrio?

Pasaje Olleros

Al momento de su fallecimiento, Carlitos ya no vivía por estos lares. Para comprender su conexión con esta zona de Buenos Aires habría que remontarse hasta su infancia y su juventud, y situarse en una casa colectiva que todavía existe y goza de muy buena salud. Se trata del complejo conocido como el Pasaje Olleros o la Casa Amarilla, mote que recibió de acuerdo al color de su fachada. Su dirección es Olleros 3951 (entre Guevara y Fraga) y tiene alrededor de cien años, ya que fue construido entre 1920 y 1926.

En una nota publicada por este medio en febrero de 2020, se mencionaba que en 1991, a este complejo urbano, “el Gobierno de la Ciudad le concedió una protección especial, resguardándolo así de eventuales intenciones de demolerlo y reemplazarlo por un edificio. En sus tres plantas, se distribuyen 36 viviendas, actualmente popularizadas como PH. Según cuentan quienes también han investigado sobre el tema, a la Casa Amarilla se la utilizó, hasta como set de filmación, y que tanto avisos comerciales como escenas de película (el caso de Igualita a Mí, protagonizadas por Adrián Suar y Florencia Bertotti) fueron grabadas en su interior”.

La terminal del 39 y el Café El Volante

No está claro si Balá vivió en este lugar desde su nacimiento, o se mudó junto a su familia durante algún momento de su niñez. Tampoco es fácil dilucidar hasta qué edad residió en la histórica casa colectiva. Pero sí es preciso afirmar que fueron unos cuantos años los que lo tuvieron como vecino. Mientras vivía en Chacarita, comenzaron sus conocidas andanzas en la Línea 39, cuya terminal estaba a pocos metros de su hogar. Carlitos solía subirse a los viejos colectivos de color marrón y brindarles su humor a los pasajeros, con la complicidad de los choferes. Por aquellos tiempos, tanto ellos como Balá, frecuentaban el desaparecido café El Volante, ubicado en la esquina de Federico Lacroze y Charlone. Probablemente habrían transcurrido sólo unos pocos años, cuando junto con otros dos humoristas, Jorge Marchesini y Alberto Locati, armaron el trío cómico que lo catapultó a la fama. Esto sucedió en 1958, cuando Carlos, que nació el 13 de agosto de 1925, tenía 33 años.

Otros datos no tan difundidos, refieren a que sus nombres y apellidos de nacimiento, eran Carlos Salim Balaá Boglich. Al comenzar su recorrido artístico, una pequeña variación derivó en el popular seudónimo mediante el cual se hizo conocido. Y como para entregar más datos del paso de su familia por la zona, cabe destacar que su padre  “tenía un puesto en el mercado vecino, en la misma cuadra de Olleros y Guevara, con salida también por la Avenida Forest cercana. De familia sirio libanesa, el puesto era llamado Mustafá”. Esta cita, fue hecha por el arquitecto Jorge Boullosa en su libro “Para una historia de los barrios de Chacarita y Colegiales”, publicado en 2008.

Foto: el homenaje de la Línea 39 a Carlitos Balá.

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