Colegiales es una de las estaciones que posee el Ferrocarril Mitre, cuya cabecera principal es la popular Retiro. A fines de junio, dicha línea férrea fue noticia debido a la reapertura un tramo de vital importancia, que estuvo cerrado por obras desde enero de este año. Gracias a esta reinauguración, se restableció el servicio entre Retiro y las estaciones 3 de Febrero (Ramal Suárez) y Belgrano C (Ramal Tigre).
Colegiales pertenece al Ramal Mitre/Suárez, por lo tanto, muchos vecinos de nuestro barrio pudieron volver a trasladarse hasta Retiro -y regresar de allí- utilizando un medio de transporte muy valorado, gracias a lo rápido que resulta en comparación con el colectivo y lo económico con respecto al subte. En el caso del subte, la estación Olleros, a metros de las avenidas Cabildo y Federico Lacroze, seguramente se transformó en una de las opciones más frecuentadas para realizar el viaje, aún, a pesar de que para llegar a Retiro desde Olleros, es necesario realizar una combinación de líneas en la estación 9 de Julio. En forma muy probable, aquellos que usaban el subterráneo mientras duró la clausura por las remodelaciones, han vuelto al tren ahora que, en parte, se normalizó la actividad.
Siguen cerradas
A propósito de la línea a Bartolomé Mitre, si bien se reanudó el mencionado servicio, como consecuencia de las obras, todavía siguen inhabilitadas sus estaciones: Coghlan, Saavedra, Juan B. Justo, Florida, Cetrángolo y Bartolomé Mitre, la cabecera opuesta a Retiro. Las mismas cerraron en mayo de 2021 y su reapertura demoraría algunos meses más.
Qué se hizo
En relación a los trabajos efectuados en el tramo que volvió a funcionar recientemente, el sitio especializado enelsubte.com, detalló:
Se renovó la totalidad de las vías, aparatos de vía y enlaces entre la punta de rieles y el inicio de la vía renovada (poco más allá del kilómetro 1). Allí se instalaron nuevos aparatos de vía de geometría estándar (el proyecto contempla un total de 54), compuestos por durmientes de hormigón armado de origen nacional y rieles de origen español. En los sectores de andén de la terminal se ejecutó la renovación de los antiguos rieles por vía en placa, lo que implica que los rieles se encuentren colocados sobre fijaciones directamente empotradas en la placa de hormigón de la solera.
Estas intervenciones permitirán evitar demoras y cancelaciones, así como agilizar el ingreso de los trenes, que hasta ahora se realizaba a velocidad de precaución debido al precario estado de la centenaria parrilla.
La distribución de andenes en la nave oeste -plataformas 5, 6, 7 y 8- fue modificada completamente. Se elevaron los andenes bajos existentes y se electrificaron las vías que no lo estaban. El sistema eléctrico también fue modificado, con el recambio del tercer riel original por otro de aleación de aluminio, de mejores propiedades conductivas.
Se instaló un nuevo sistema de señalización con enclavamiento electrónico que cubrirá el tramo entre la estación y el Empalme Maldonado. A su vez, se colocaron nuevos topes de vía móvil. Cabe recordar que se trata de la primera renovación en más de un siglo, ya que la mayor parte de los componentes databan de la época inaugural de la terminal, abierta en 1915.
Los trabajos fueron posibles gracias a un crédito del Banco Mundial. El préstamo, de 350 millones de dólares, también abarca otros proyectos en la línea, entre los que se cuentan la renovación integral de vías del ramal Tigre -recientemente adjudicada y próxima a iniciarse- y de todos los componentes necesarios para esa obra, la extensión de la electrificación a Benavídez y El Talar, la construcción de dos nuevas estaciones y la reforma de varias de las existentes, entre otras intervenciones.
En el mismo artículo, también se dio a conocer la siguiente información:
La elaboración de la documentación para realizar la obra comenzó en 2014, pero el llamado a licitación se concretó recién a fines de 2016. La obra fue adjudicada a la UTE Siemens-Tesur-Panedile hacia fines de 2017, pero los trabajos comenzaron recién en el verano de 2019. Sin embargo, las tareas se frenaron a los pocos meses ante la falta de fondos para concretar la obra, ya que se ejecutaba con presupuesto corriente y no tenía financiamiento asegurado. Esta situación cambió notablemente luego de que en 2020 la actual gestión obtuviera el citado préstamo del Banco Mundial para la modernización de la línea, lo que permitió que el proyecto ganara velocidad gracias al financiamiento constante.
Foto: uno de los accesos a la estación, en Crámer y Palpa.
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