Gente de Cole

Los poemas de Don Eduardo Villavicencio

Sabido es que, más allá de su identificación con Colegiales, Chacarita y otros barrios cercanos, la destacada pluma Don Eduardo Villavicencio se ha ocupado de sitios que tienen que ver con la Ciudad de Buenos Aires en general. Y si rumbeamos con esa dirección, ¿cómo hubiera sido posible que el vecino de la calle Zabala no incluyera al Café Tortoni en sus relatos? Efectivamente, el emblemático recinto de la Avenida De Mayo 825, es uno de esos lugares asociados a la historia porteña, con la particularidad que el Tortoni no es sólo un recuerdo sino que sigue de pie, gozando del prestigio que supo ganarse a través de las décadas.

Al Café Tortoni

Historia de la ciudad

que simboliza alegría

café de gran fantasía

desde su misma creación

 

donde un francés con pasión

de noble apellido Touan

sugirió con mucho afán

el lugar que fue un emblema

 

Frecuentado por la crema

de aquella época lejana

ayer, como hoy y mañana

gente de muchas naciones

 

Concurren al “Café Tortoni”

por el prestigio ganado

que ha sido visitado

hasta por dos presidentes

 

Mitre y Alvear presentes

engalanaron el lugar

viejas figuras que están

en nuestro grato recuerdo

 

Gardel, Quinquela, Pirandello

Jauretche, Borges, Centella

aquella morocha bella

cantante, de apellido Baker

 

También frecuentó la Blacker

Rubinstein y la Storni

que dejaron en el Tortoni

su estela noble y pura

 

Exposición de libros y pintura

presentaciones de orquestas

intelectuales y poetas

Políticos y asociaciones

 

Colmaron bien los salones

y hasta su antigua bodega

remodelada para la entrega

de conciertos musicales

 

Como igualmente lo vale

restituir la marquesina

porque el público la admira

teniendo su real encanto

 

Que el porteño  quiere tanto

como incluso los turistas

siendo muy extensa la lista

de todos los visitantes

 

Los cuales vieron campantes

esa reliquia de pasiones

cuyo nombre es “Café Tortoni”

orgullo del tiempo presenta

 

Y estarás en nuestra mente

aunque pasen muchos años

porque ahora como antaño

sos un lugar reluciente.

Imagen: huellasdebuenosaires.wordpress.com

Deja un comentario