Gente de Cole

El Bar Conde cumple 120 años

Hace unas cuantas semanas, conversando con Lucas Cofiño en el Bar Conde, formulé una pregunta que, sabía, no tendría respuesta fácil: “¿Cuál es el día exacto de la fundación del bar?”. Con el mostrador de por medio, Lucas, efectivamente, no logró responder esta pretenciosa consulta. Pero, ¿a qué venía semejante interrogatorio? Bueno, es que de este histórico recinto de Colegiales, sí se conoce el año de sus comienzos. Y ese año es el 1902, número que su propio dueño, José Luis Cofiño, se ha encargado de divulgar orgullosamente, a la hora de hacer notar la antigüedad del local.

A partir de este dato, es posible sacar una rápida cuenta para descubrir que en 2022, el Bar Conde está cumpliendo nada menos que 120 años. Como para no quedarme sólo con lo macro y tener más precisiones, aquella vez sentí la necesidad de averiguar si además, existía un día concreto de cumpleaños, que haya quedado guardado en algún archivo o quizás en la memoria de la familia que lo atiende desde hace tantas décadas.

Al escuchar mi complicada pregunta, Lucas, ignorando la respuesta, fue a preguntarle a su papá, que se encontraba trabajando a unos metros de distancia, también, detrás del mostrador. José Luis intentó dar una contestación, pero esta se refería a la fecha en la cual él había arribado al negocio, hace ya… ¡56 años! Me quedaba claro, entonces, que sería imposible -al menos por ahora- saber la fecha exacta de apertura del Bar Conde. Mi propósito, era el de escribir una nota, anunciando el gran acontecimiento. Nota cuyo título sería, probablemente: “El Bar Conde cumple 120 años”. Y arriba (o abajo) el día puntual del evento.

Más adelante, pensé: “¿Y qué es lo que impide que el artículo salga igual?” Sin el dato certero, verdad es que habrá menos precisiones, pero de todas maneras, antes de que termine el 2022, el Bar Conde habrá llegado a esa cifra redonda y eso es algo que vale la pena difundir.

A lo mejor el día ya pasó. O tal vez no. Pero, careciendo de la información necesaria,  inútil es hacer conjeturas. Ante esas circunstancias, lo más provechoso es dejar de lado las especulaciones y anunciar con enorme satisfacción, lo que indica el título de esta nota. Y para ponerle la frutilla del postre a estas líneas, transcribimos las declaraciones que en octubre de 2012 –hace justamente diez años- José Luis Cofiño hizo para este medio, en alusión a su historia personal y a sus inicios en este icónico comercio gastronómico de Colegiales.

“Por el 1900 esta era una zona de quintas. Recién empieza a edificarse a partir de la necesidad de hacer calles transversales entre Corrientes y Cabildo. Y esta es una de las primeras construcciones. Siempre fue un bar. No hubo otra cosa en este sitio. Al principio era como esos viejos bares-almacenes que tanto había y con el correr del tiempo desaparecieron. Después fue cambiando hasta ser lo que es hoy”.

“Nací en Asturias, España. Siendo muy joven, vine a vivir a la Argentina, en 1960. Primero fui empleado, un tiempo después abrimos un bar en Lavalle y Esmeralda, con otros muchachos”.

“Yo vivía en Lanús y surgió la posibilidad de alquilar este local, junto con un tío. Así lo hicimos. Mal no nos habrá ido, porque todavía estoy acá. En Colegiales sucede que los viejos se van muriendo y los hijos se tientan con las ofertas que les acercan los que quieren construir. Pero esta gente es excelente (N. de la R: se refiere a los dueños de la propiedad), no les importa vender. La familia es dueña de la esquina desde principios del siglo pasado. Y no sólo de este bar, también de las propiedades que están al lado. Yo nunca tuve un problema con ellos, en las peores épocas del país me han sabido aguantar”.

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