Barrio Mío

Recorro tus calles, Colegiales

Hoy: Zabala.

Mediados de abril. Domingo. Mediodía. Solcito agradable y una caminata que tiene a esta tranquila calle de Colegiales como protagonista principal. A esta hora, hay gente que busca por el barrio un lugar para almorzar. Difícilmente lo encuentre en el tramo de Zabala que va desde Álvarez Thomas hasta Crámer.

La panadería/confitería Sant’Angelo –entre Delgado y Enrique Martínez- no será un restaurante, por sí es un referente gastronómico para muchos vecinos. El local está abierto. Adentro hay gente y afuera, un hombre aguarda su turno para ingresar. En la esquina con Delgado, justo en la ochava, en la planta baja de una torre una señora tiene su ventana abierta y conversa con alguien que está parado en el exterior. ¿Será un cliente? Claro, es que la laboriosa dama posee un emprendimiento de arreglo de ropa.

Zabala y Martínez. Por esta última, pasa un auto con una mujer al volante. Surge, casi naturalmente, el saludo mutuo con un vecino parado en dicha intersección. Son pocos los peatones, aunque algunos hay… Por ejemplo, una chica que -se deduce porque lleva una bolsa con cajas que podrían ser de ravioles- acaba de hacer las compras.

Desde cierta perspectiva, el paisaje es muy bello. La afirmación está fundamentada en la luminosidad reflejada en miles y miles de hojas de árboles desprendidas por el otoño. Con sus diferentes tonalidades de verde, amarillo, marrón, ahora yacen en el suelo y le confieren a esta altura del año, un toque característico.

Entre Martínez y Conde se ve un edificio en construcción. Por ser domingo, los obreros no están allí. El silencio predomina. Enfrente, en otro edificio –en este caso, histórico  en el barrio- un muchacho de unos veinte años conversa en la puerta con varias chicas. Están justo al lado de un local que, a propósito de  historia, pertenece al inventario de Colegiales. Se trata de Casa Mary, una centenaria tienda de ropa (por otra parte, el único vestigio comercial de  la cuadra) que bajó la persiana hace algunos años.

Una vecina que lleva su barbijo en la muñeca, pasea a un perro. Se aproxima el cruce con Freire, donde sí son unos cuantos los negocios. El día y el horario traen como consecuencia que todos estén cerrados, a excepción de una cafetería/heladería, ubicada justo en la esquina. Enfrente, llama la atención un auto estacionado, chocado y con una goma trasera pinchada. ¿Robado? ¿Abandonado? ¿Ambas cosas…?

Mientras una pareja adulta y un chico que porta una mochila caminan en dirección a Zapiola por la vereda de numeración impar, un perro observa muy seriamente detrás de una reja, en una casa de estilo similar a las que predominan a lo largo de Zabala: dos plantas y patio o jardín delantero. En relación a cuestiones edilicias, hasta hace unas semanas, un chalet señorial engalanaba la intersección de Zabala y Zapiola. Hoy, ya no está. Acaba de ser demolido, lo que seguramente preanuncia la construcción de otro edificio. Unos metros hacia el cordón, la presencia de un baño químico, apenas deja espacio para que la gente atraviese ese sector de la vereda. La casilla no consiguió escapar a los graffiteros, que también sobre ella, inscribieron sus leyendas.

FICHA TÉCNICA:

Zabala nace en Avenida del Libertador al 5300. En sus inicios, su traza actúa de frontera oficial entre Palermo y Belgrano, lo que se mantiene hasta la intersección con Cabildo. Cuando atraviesa esta avenida, deja atrás su función limítrofe y penetra en Colegiales. Por el interior de nuestro barrio se dirige hacia Álvarez Thomas, penetrando a continuación en Chacarita, donde termina su travesía en la Avenida Triunvirato. Totaliza 25 cuadras, descontando los aproximadamente cien metros que “pierde” por el Playón del Ferrocarril Mitre, cercano a la Estación Colegiales.

EL MOTIVO DEL NOMBRE:

Bruno Mauricio de Zabala (1682-1736), general español, fue Gobernador del Río de la Plata desde 1717, fundador de Montevideo en 1726 y Capitán General de Chile en 1734.

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