Gente de Cole

2012-2021: A nuestros auspiciantes

Nuestra revista mensual acaba de cumplir nueve años en las calles del barrio. Por lo tanto, hemos ingresado en el décimo año de la vida de La Voz de Colegiales. Allá por diciembre de 2012, salía el primer número, realizado a pulmón y solventado económicamente, gracias a la colaboración de auspiciantes que aportaron su “granito de arena” económico, cuando la publicación todavía no había visto la luz. Pero, ¿quiénes son aquellos que confiaron desde el minuto cero? Fueron once estoicos avisadores que aquí mencionamos: Fábrica de Pastas/Rotisería La Castellana, Galería de Arte Perotti, Casa Matienzo, Jardín Terapéutico y Centro de Día Manantial, Pastas Frescas Conde, Iglesia Cristiana Evangélica Ejército de Salvación, De Felice Bike’s, Cerrajería  Wolf Jack, Carnicería La Tierna Tierna, Bar Conde y Lhasa (artículos de librería, etc).

Sabido es que los comerciantes de barrio son fundamentales a la hora de bancar una parada brava como es la de los medios vecinales. Sin ellos, el periodismo gráfico barrial correría serio riesgo de naufragar. Por eso, estas líneas vienen de la mano del ferviente agradecimiento que implican tantos años de acompañamiento.  De aquellas once “columnas”, casi diez años después, hay gente que hasta el día de hoy continúa respaldándonos con su aporte publicitario: La Castellana, La Tierna Tierna, Pastas Conde y Bar Conde, estuvieron en aquel diciembre de 2012 y siguen junto a nosotros y al barrio de Colegiales, del que ya son partícipes históricos.

En 2013 fue ampliándose nuestra carpeta publicitaria. Y así también, en forma progresiva, se acoplaron clientes que aún sustentan las páginas de La Voz… Se trata de Carlos Aprigliano –profesor de artes marciales del Club Colegiales-, Pizzería San Antonio, Servicio Técnico Freire (de lavarropas y heladeras, padre e hijos), el taller de electricidad del automóvil Tomalino, Lubricentro Lacroze, el restaurante del Centro Montañés (hoy, con su nuevo nombre, Montañeses), Ferretería Moro y Parrilla Don Hugo. Por supuesto, también pasaron muchos que ya no están y que no se mencionan en estas líneas, pero su apoyo, se valora enormemente.

En 2014, se sumaron varios comercios y profesionales: Ferretería Avilés, Ricapasta, Cerrajería Superí y Chacho (plomero y gasista). En 2015, lo hicieron Mario Sapienza, con sus clases de shiatzu y aikido, y la proveeduría Piaf.

Pasaron meses y años. Se sucedieron funcionarios, gobernadores, presidentes. La Argentina atravesó diferentes etapas, con las dificultades propias de un país al que todo parece costarle muchísimo. Pero la revista nunca dejó de aparecer y los auspiciantes, pese a los problemas generales y particulares, no dejaron de apoyar.

En 2016 en nuestra carpeta añadimos a la pizzería La Mezzetta, a la confitería-panadería Gabinat (luego, al cambiar de dueño, con el nombre Sant’Angelo) y a dos casas de comidas para llevar, Lo de Mariano y Bo Xantar. Después vino un año extraño: curiosamente, de todos los auspiciantes que “debutaron” en 2017, a excepción de la  Óptica Megaoptic, ninguno continúa en la actualidad.

En 2018, llegó el turno de Pizzería Petacas y el local de comics Muy Lejano. En 2019, se agregaron Swiss Just (productos naturales) y Adrián (masajista profesional).

Y luego, ¿cómo catalogar el 2020? Comenzó con ilusiones, expectativas, pero también con un pesimismo similar al de cada año. No obstante, en marzo surgió la pandemia del Covid y el panorama se oscureció hasta límites insospechados. Así y todo, los comercios, profesionales y emprendedores del barrio (claro, los que lograron hacer pie en medio de la crisis) no se apartaron de La Voz de Colegiales. A principios de aquel 2020, se incorporó la tintorería Sol de Tokio. Pero durante la etapa de aislamiento que sobrevino en marzo, se cayeron numerosos avisos. Por entonces, siguió siendo de fundamental importancia la pauta publicitaria que los gobiernos de CABA y Nación, le brindan a los medios vecinales. Y la revista acusó el impacto, pero salió airosa del terreno empantanado.

A medida que iba culminando la primera ola del coronavirus, reaparecían los viejos compañeros de ruta y más avisadores comenzaban a confiar en nuestro medio. De modo que entre mediados de 2020 y todo 2021, se acopló una nutrida cantidad de profesionales, comerciantes y emprendedores: Servicio Técnico Informático GB, Fotografía Lacroze, Peluquería R&J, Academia de Danza Mónica Coffen, Fletes San Jorge, Pizzería Catanzaro, Johanna (clases de computación), Climatización Freire (calderas), Taza Taza para pintar en Casa, Administración de Consorcios CH, Empanadas Foodies, Panadería y Confitería Iris, Compañía de Impresiones, Clean Store (artículos de limpieza), Cristales y Espejos Darío, Kiosco de Diarios y Revistas Lacroze 3117, Abogada Liliana Svilarich, Contadora Natalia Calbosa, BL Construcciones, Mora (frutas y verduras orgánicas y agroecológicas) y Buffet Colegiales, el espacio gastronómico del club de la calle Teodoro García.

Y arribamos a las puertas de 2022… Lo que ocurrirá a futuro, sólo Dios lo sabe. Por lo pronto, en este momento, con nueve años recién cumplidos, no queríamos dejar de agradecer a todos los que, en mayor o menor medida, hicieron posible que La Voz de Colegiales esté presente en las calles del barrio y sus alrededores. Se han nombrado a quienes integran la edición actual pero desde luego, la gratitud es hacia cada uno de las personas que a lo largo de estos años, han confiado en nuestro medio. A todos, ¡muchísimas gracias!

Pablo Wildau

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