Columnas

Bien de familia

Concluido el intercambio de correos electrónicos y mensajes con Carmen Rosenblatt, pasando de lo general a lo particular, decidí poner el foco, ya no tanto en los asuntos de la Colonia Avigdor, sino en mis parientes más próximos. La idea de investigar sobre el pasado de mi abuelo Herbert venía dando vueltas por mi mente desde hacía unos cuantos meses. No llegué a conocer al papá de mi papá, que falleció a causa de complicaciones cardiacas, cuando tenía no mucho más que 50 años. La familia ya estaba establecida en Buenos Aires, luego de haber dejado atrás la etapa colonial en la provincia de Entre Ríos, donde, producto de la unión con Gertrud Bendix, nacieron sus tres hijos.

Pero, ¿qué había sido de su vida en Alemania? Acerca de este interrogante, más allá de la información que guardaba en su memoria mi papá, hallé detalles impensados, al buscar en Internet. Lo más sustancioso: en el sitio web alemán denominado infostation.synagoge-stadthagen.de, se publicaron numerosas “biografías y datos de vida de las víctimas del nacionalsocialismo en Schaumburg”, según se explicaba en la presentación del portal. Y efectivamente, entre tantos nombres y apellidos, también estaba el de Herbert Wildau. Traductor electrónico mediante, logré recoger estas líneas (las pegué tal como allí figuraba, aunque la herramienta de Google no es cien por ciento exacta, lo que quedará en evidencia al leer el texto):

“Herbert Wildau nació el 4 de diciembre de 1909 como hijo del empresario Oskar Wildau y su esposa Mathilde en Twistringen. Como su hermano mayor, asistió a la escuela judía Samson en Wolfenbüttel. Después del llamado niño de un año, completó un aprendizaje comercial en una tienda departamental en Dortmund y luego trabajó en varias otras tiendas departamentales. Desde mayo de 1937 trabajó como director de departamento y primer vendedor en los grandes almacenes Elias Lion en Stadthagen. Como muchos otros empleados de la tienda departamental, vivía en la casa de la familia Goldschmidt, Obernstrasse 26. Incluso antes de que la tienda departamental fuera vendida a Herrmann Hagemeyer, no veía ninguna posibilidad de establecer una existencia segura aquí debido a la creciente anti- Semitismo en el Reich alemán. Por lo tanto, terminó su empleo en 1937.

Su hermano menor Walter había emigrado a Argentina en febrero de 1937. El 10 de diciembre del mismo año Herbert Wildau lo siguió con sus padres y su hermano mayor. Tuvieron que comprometerse a trabajar como colonos en un sitio de colonos que iba a ser recuperado. La familia tuvo que asumir los costos de la emigración por sí misma. Dado que Herbert Wildau solo tenía unos ingresos escasos en la colonia judía de Avigdor, luego administró el lugar de vacaciones y fines de semana «Nueva Comunidad Israelita» cerca de Olivos en la provincia de Buenos Aires.

Se casó en México en 1943; hay tres hijos del matrimonio. A modo de conciliación, recibió una indemnización en 1959 por los daños causados ​​por la persecución en la promoción profesional en virtud de la Ley Federal de Compensación. Hasta ahora no se sabe nada sobre su futuro destino”.

Desconocía tantos aspectos de la vida de mi abuelo en su nación de origen.  Lejos de poner en duda la información concerniente a Alemania, detecté un error en la parte que decía que se casó en México, país en el que nunca estuvo. En 1943, Herbert vivía con su mujer y sus tres pequeños hijos en la Colonia Avigdor. Y se radicó en la localidad de Olivos, provincia de Buenos Aires, a mediados de la década del ‘50.

Muy contento por el descubrimiento de esta publicación, me esperaban mayores sorpresas todavía.

Foto: Herbert Wildau y su mujer Gertrud Bendix.

Pablo Wildau

Deja un comentario