Barrio Mío

El cumpleaños de Colegiales

Los motivos de una fecha muy particular

El 21 de septiembre no es una fecha común y corriente para nuestro barrio. Es que desde 2003, año en el cual se oficializó la fecha de fundación de Colegiales, se dice que su nacimiento se produjo aquel día, de 1863. Desde luego, se trata de una fecha simbólica y escogida más de un siglo más tarde, ya que en lo concreto, poco tuvo que ver esa jornada con el barrio que en la actualidad integra la Comuna 13 de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien numerosos vecinos están al tanto de la importancia de esta jornada especial, seguramente, sean muchos menos los que sepan los motivos de la designación que en su momento, realizó la Junta de Estudios Históricos de Chacarita y Colegiales. En esta nota se resume la razón de la particular elección que casi dos décadas atrás, efectuó dicho organismo:

Al 21 de septiembre y a 1863 hay que tomarlas por separada. ¿Por qué 1863? Porque aquel año, Miguel Cané ingresó al Colegio Nacional Buenos Aires. Era entonces un joven estudiante que con el paso del tiempo, se convertiría en uno de los afamados escritores que tuvo nuestro país. Entre sus obras literarias se encuentra Juvenilia, libro en el que relató muchas de sus vivencias como alumno del histórico colegio. En Juvenilia, Cané también narró las aventuras que junto a sus compañeros, protagonizaban en época de vacaciones en La Chacrita de los Colegiales, un inmenso predio de quintas que pertenecía al Nacional Buenos Aires, y que en la actualidad, ya urbanizado, forma parte del barrio de Chacarita.

Ahora bien: ¿por qué 21 de septiembre? Simplemente, porque esta es la fecha en la que en la Argentina se celebra el Día del Estudiante.

El arquitecto Jorge Boullosa

El arquitecto Jorge Boullosa, quien en su momento integró la Junta de Estudios Históricos, ante la solicitud del Gobierno de la Ciudad, propuso esta fecha, basándose en la síntesis detallada líneas arriba. Eran tiempo en que el máximo organismo porteño, se ocupó de ponerle fecha de cumpleaños a cada uno de sus 48 barrios, y requirió una respuesta ante los historiadores de cada jurisdicción. El dilema se dilucidó internamente y la propuesta de Boullosa, que no fue la única, en definitiva fue la que se impuso. Poco menos de diez años después conocí personalmente al arquitecto. Este particular momento quedó rubricado en una nota publicada en el blog barriocolegiales.blogspot.com, donde, a modo de introducción, escribí las siguientes líneas:

Jorge Boullosa tiene 84 y una vitalidad que lo hace parecer de unos cuántos menos. Eso quedó más que claro ni bien pisamos su casa de Jorge Newbery entre Martínez y Conde, a la cual nos hizo pasar honrándonos con su confianza, pues apenas lo conocíamos y en estas épocas donde la paranoia por la inseguridad está a la orden del día, nuestro entrevistado dio muestras de una frescura digna de tiempos lamentablemente muy lejanos, en cuanto a abrirle la puerta a un desconocido.

Sin haber hablado antes con él, un amigo, Jorge Rovner, nos tiró el dato de donde vivía. Sin contacto previo alguno, hacia allí fuimos. Le tocamos el timbre y salió: “Somos de La Voz de Colegiales”, queremos  hacerle una nota. Pensábamos que, reja de por medio, concertaríamos el reportaje para más adelante. Pero, sorpresivamente, nos abrió la puerta y en ese mismo momento arrancó la entrevista.

La visita duró aproximadamente una hora. El protagonista de la nota -que titulé El Historiador de Colegiales- puso en evidencia una loable hospitalidad y tuvo la generosidad de obsequiarme la obra «El Bajo de Colegiales y sus alrededores», que atesoro entre mis libros más queridos y valorados, por la abundante información que posee de los orígenes del barrio. El arquitecto -que vivía en Jorge Newbery entre Enrique Martínez y Conde- unos años después, falleció. El artículo del blog, se cerraba de esta manera: «Jorge nos acompaña hasta la salida. Se cierra la puerta y la avenida Jorge Newbery nos recibe con su bullicio nocturno. Volvemos al presente luego de haber hecho un mágico viaje a través de la historia de nuestro querido barrio».

Por supuesto, no existió ningún «mágico viaje», aunque la sensación de haber compartido un rato con el arquitecto Boullosa, en lo personal, resultó más que gratificante.

18 de octubre de 1888

Unos años después, tuve el gusto de conocer a Roberto Banchs, otro ilustre historiador de Colegiales. En aquel encuentro, por casualidad, supe que Roberto también integró la Junta cuando se dilucidó la cuestión «aniversario», y que su postura, era la de designar como fecha de cumpleaños al 18 de octubre de 1888, como consecuencia del inicio de los loteos en el inmenso predio rural que antecedió a la urbanización de Colegiales y Chacarita. Por su posición finalmente no se optó, pero claro, este asunto amerita el desarrollo de una nota de diferente contenido.

Pablo Wildau

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