Gente de Cole

Voces de mi Comuna

Dani, al Señor ruego por ti…

Dani, al Señor ruego por ti, como también por todos, es difícil expresarte hermano, cuánto afecto siento por vos, cuánto cariño verdadero, a pesar de la distancia. Las latitudes y longitudes del planeta no importan nada, y por eso sé que voy a poder oír tu voz, preguntándome por los míos.

María Laura, eres blanca como la nieve, tus ojos negros relucen en la noche, tu pelo negro azabache cae en cascada sobre tus hombros como un racimo de uvas. Tus manos abiertas parecen dos palomas mensajeras, tu cuerpo asemeja una gacela.

Como el arco iris, mis flores muestran todo su esplendor, yo las miro día tras día y admiro en ellas su belleza. Erguidas ahora, este ramito de capullos pequeños estará mañana mustio y seco. Te quiero más allá de las fronteras, ruego a Dios me ilumine para poder encontrarnos como ayer y poder brindarte un beso cálido. Hoy escuché tu voz y me siento bien porque somos amigas de toda la vida, me congratulo que ores por mí como siempre oré por ti, eres buena mujer, buena madre, buena profesional y también muy linda, querida Beatriz.

Hoy tuve miedo de perderlo, yo sé que todo ese terror que me invadió es porque existe una gran afinidad entre los dos, hoy vi a dos enamorados, iban tomados de la mano, no pude ver sus rostros pero sus cabezas estaban juntas, chocándose ladeadas, soñaban con su futuro y su ensoñación iluminó sus caras.

Lluvia continua, persistente inunda las calles, lo anega todo, ojalá cese su constante trepidar, ojala vea la luz del sol nuevamente, falta la claridad en el firmamento.

Sentada al borde de la mesa hablabas de tus conocidos, mientras los demás escuchaban atentamente el relato, tu calida voz me traía recuerdos de mi madre cuando me contaba aquellos cuentos infantiles que yo tanto amaba. Volveré a ti y será como entrar al útero perdido, a tu portón, a tu jardín poblado de blancas magnolias, como una paloma, así era tu cutis perlado.

Raquel Seltzer

Deja un comentario