Barrio Mío

Avenida de los Incas y Zapiola, hace 93 años

Una cuenta de twitter denominada Buenos Aires en el Recuerdo, publicó una vieja fotografía en la red social, tal como es su costumbre. En general no aparecen imágenes ligadas a nuestro barrio. Pero en esta ocasión, el recuerdo sí recayó sobre el Colegiales de antaño. La foto en blanco y negro, corresponde a la esquina de Avenida de los Incas y Zapiola y estaría fechada en 1937. A la izquierda, aparece una construcción que todavía sigue en pie, y por lo que se alcanza a apreciar desde el exterior, conserva su estructura original. Es una casona que, desde hace muchísimos años (aunque seguramente en aquel entonces, todavía no), cumple la función de residencia geriátrica. Hay un par de similitudes más con relación a los tiempos actuales: el empedrado de la calzada y el cantero central de Avenida de los Incas. En la vieja imagen, se divisa el extremo del boulevard, donde crece un árbol que ya no se encuentra allí.


Hacia el fondo, más allá de la señorial casona, surge un paisaje casi rural, hecho que permite concluir que la Avenida llegaba sólo hasta Zapiola. Más acá en el tiempo se realizó su apertura, suceso que la habilitó para extenderse unos doscientos metros, más, hasta el puente del Ferrocarril Mitre que se levanta en cercanías de donde confluyen varias arterias, el caso de Elcano, Virrey del Pino, Crámer y la misma Avenida de los Incas. El tramo añadido, se ve claramente al confrontar la foto de 1937 con la de nuestros tiempos.
Los límites oficiales de los barrios recién se establecerían en 1972. Por lo tanto, la zona en ese momento estaba plenamente identificada con Belgrano. Hoy por hoy, De los Incas constituye el límite entre Belgrano y Colegiales. Siguiendo con la comparación, y en cuanto a las diferencias, una de las más sustanciales constituye la presencia de un intenso caudal vehicular en la escena en colores, en donde inclusive taxis y una unidad de la Línea 80, circulan en dirección Norte-Sur. El contraste con la imagen antigua es impresionante: en ella, como único indicador de tránsito humano, aparece la pequeña silueta de un solitario peatón que en medio del paisaje agreste, camina hacia el histórico caserón.

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