Barrio Mío

Un viejo surtidor de kerosén, en Incas y Superí

Una antigua fotografía publicada en el sitio de facebook Buenos Aires en el recuerdo, desencadenó la curiosidad y una nueva búsqueda. En la publicación en blanco y negro llevada a cabo en esta red social por el medio colega, se lograba apreciar una escena en la que unas cuantas personas, dispuestas en un fila irregular, aguardaban el turno para cumplir con una tarea, en Avenida de los Incas, a pocos metros de la intersección con Superí.

El epígrafe de la foto echó luz sobre el asunto: “En una soleada jornada del invierno de 1959 un grupo de vecinos del barrio de Belgrano forma fila tras el surtidor de YPF de Avenida de los Incas y Superí, para comprar querosén”.

Primer comentario: si bien en estas líneas se afirma que el hecho ocurre con vecinos del barrio de Belgrano (entendemos que lo que se quiso decir es que el lugar está en Belgrano), actualmente este sitio pertenece a la jurisdicción de Colegiales. La Avenida de los Incas, precisamente, es la que oficia de frontera entre ambos barrios y la fila de gente, se encuentra de la mano perteneciente a nuestro barrio.

Segundo comentario: este es el motivo principal de la nota, que radica en la sorpresa al descubrir que en este lugar, más de sesenta años atrás, había un surtidor de kerosén, probablemente, necesario para encender las estufas que requerían ese combustible a mediados del siglo pasado. La publicación generó una automática inquietud de nuestra parte, de evacuar la duda. Como evidentemente el surtidor ya no está, ¿quedará algún vestigio de su existencia? Hacia allí nos dirigimos y, efectivamente, en el suelo, entre las piedritas coloradas del boulevard, hallamos una tapa de hierro cuadrada, con la inscripción YPF en el centro, señal que acredita la presencia de una boca de salida que décadas atrás, habría estado conectada al viejo artefacto.

Tercer comentario: la búsqueda de una comparación de la antigua imagen con el panorama actual era inevitable. ¿Diferencias? Avenida de los Incas doble mano, los automóviles, el farol que iluminaba la calle (arriba de la foto, a la derecha) y el esqueleto de un edifico todavía en construcción, probablemente, en la esquina de la Avenida con Conde.  ¿Similitudes? El empedrado de Los Incas, que se mantiene inalterable a pesar del paso de los años.

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