Gente de Cole

Jorge Rovner: la generosidad de un colega

Una foto de nuestro archivo: Jorge Rovner, en familia.

Cuando a principios de esta década nuestro medio inició su recorrido, mucho valoramos la colaboración de Jorge Rovner, quien fuera director del periódico La Chacrita de los Colegiales y del portal de noticias www.lachacritaonline.com.ar.

A modo de presentación o bienvenida, tal vez, Jorge redactó un texto que nos hizo llegar a través del correo electrónico. Se trataba de una semblanza del barrio, que tituló “Colegiales y su tiempo”.  En un tramo del relato, se refirió a que “…este incipiente desarrollo industrial del barrio de Colegiales y alrededores, en particular Paternal, Villa Ortúzar y Palermo, vieron todos y cada uno que aquella etapa luego de los quintales cercanos a 1960, iría a dejar paso hacia otra reformulación urbana, producto de la llegada de diversos medios de comunicación y productoras independientes, en razón del levantamiento del ex Mercado Dorrego, que dejó un inmenso espacio vacío en términos urbanos.

Aquel Mercado Dorrego en las adyacencias del actual Mercado de Pulgas y de Canal 9 fue lo que se conoce como una centralidad urbana y muy posiblemente el centro de abastecimiento de frutales y hortalizas donde concentraban las mercaderías en donde los vecinos compraban aquello que producían esos quintales en tierras de Palermo, Chacarita, Colegiales, Villa Ortúzar, etc.

Alrededor del Dorrego fueron dándose distintas actividades e incluso, el Club Fénix que tenía su estadio de fútbol y campo de deportes en donde hoy se encuentra el polideportivo de Colegiales, surgió en su derredor la Villa de Colegiales integrada por otros vecinos que abastecían al barrio en tareas de pinturas, albañilería, cuidado de niños y ancianos, plomería y otras actividades de la construcción o refacción de las viviendas.

El mercado Dorrego fue importante en el desarrollo y venta la agricultora de zonas vecinas que mandaban a lo que hoy es la estación Colegiales sus producciones y que llegaban al mercado por una vía paralela que aún hoy se puede observar en la calle Concepción Arenal».

Rovner falleció a fines de 2018, pero los medios de comunicación que fundó (el más antiguo, el de papel, salió en la década del Ochenta), siguen funcionando, apuntalados por su familia.

No sólo por intermedio de las líneas que escribió sentimos su respaldo. Más adelante, si bien el contacto no era fluido, cada vez que apelábamos a un consejo de su parte, respondía generosamente. Un día nos enteramos que había fallecido, dándonos cuenta más adelante, que nunca le habíamos dedicado unas palabras para recordarlo. Ojalá este texto, aunque tardío, ayude a que así sea.

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