Gente de Cole

Tienen «pasta» para pasar la cuarentena

La gente hace la fila pacientemente. Si sale una persona, entra otra, no sin antes aguardar la señal de aprobación, que llega desde el interior. La modalidad se mantiene al ritmo de la cuarentena en Pastas Conde, el histórico local de Conde entre Federico Lacroze y Teodoro García, atendido por el matrimonio conformado por Lila y Julio Medina, y su hijo Luis.

El negocio estuvo cerrado durante varios días, en el inicio de período de aislamiento decretado por el Gobierno. Luego, empezaron a trabajar, aunque tomando los recaudos necesarios. “Hay que tener mucho cuidado. Mis padres son grandes y estar tan expuestos como antes no es lo más conveniente. Por eso, decidimos que de la atención al público me encargara yo, y que ellos trabajen más atrás”, sostiene Luis. Efectivamente, es él quien permanece en la zona del mostrador mientras Lila y Julio, desarrollan sus tareas unos metros hacia el fondo, abocados, sobre todo, al amasado y la preparación de las pastas, aunque sin que se los pierda de vista. Por eso, el tradicional saludo con la clientela –ahora a la distancia y a través de los barbijos- es algo que no se ha perdido a pesar de las medidas restrictivas.

Desde su perspectiva comercial, con tono de preocupación Luis se refiere al particular momento que se vive: “Las ventas bajaron y estamos en un veinte por ciento de lo que era antes de la cuarentena. Los horarios cambiaron. La gente por ahí compra más por la mañana pero en comparación, disminuyó considerablemente a la tarde. La costumbre que muchos tenían de hacer las comprar a la vuelta de sus trabajos, directamente es como que desapareció”.

El cartel de la puerta, indica que en días laborables, las ocho de la noche es la hora de cierre. Sólo quedan unos minutos para que el reloj llegue a las 20, y todavía hay gente espera su turno en la vereda. Como en la mayoría de los comercios, también se puede hacer el pedido telefónico, si bien por decisión familiar, no hay delivery sino que el cliente luego de llamar al negocio, se acerca personalmente a retirar su compra. Luis cuenta que de los productos que utiliza como materia prima, “los que más subieron son los huevos. Esos precios se dispararon”. Además, los lácteos y la harina tuvieron sus aumentos, lo que implica que, como todo comerciante, en Pastas Conde también deban afrontar el dilema de hasta qué punto, trasladar los incrementos al consumidor. Una preocupación menos para ellos, constituye el hecho de que algunos de los insumos, fueron adquiridos antes de la cuarentena.

Y se va otro día… A lo largo de la jornada, tal como estaba planificado, Luis atendió al público. A la par, sus padres, han puesto sus manos laboriosas en la masa, lo que traerá como resultado los sabrosos tallarines, ravioles, canelones, sorrentinos y agnolottis, que más allá de cualquier medida restrictiva, tanta gente de Colegiales aprecia.

Cuarentena. Apoyemos a los comerciantes y profesionales del barrio.

Pastas Conde.

Conde 730.

Tel: 4551-8548.

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