Barrio Mío

El cambio en Colegiales

En otra entrega alusiva a los sitios del barrio que el paso de los años ha ido transformando, presentamos otros cuatro casos.

Concepción Arenal y Conesa.

1940.
Una vista aérea de hace más de 70 años (foto principal), permite comprobar que no había ni calles ni grandes edificaciones en aquel sector de Colegiales. Apenas, unas pocas casas y un ramal ferrioviario que se desviaba después de la Estación para llevar cargas a los Silos Minetti (hoy lujosos lofts) y al viejo Mercado Dorrego (hoy Mercado de las Pulgas).

A partir de los ‘50 se instaló la famosa villa, erradicada en 1978. Después se abrieron las calles prolongándose Conesa y Concepción Arenal como las conocemos hoy. Se socavó el viejo ramal y en los Noventa se construyeron en esa esquina las torres del Fonavi, pero un pequeño sector triangular (justo por donde pasan las vías) sobrevivió al transcurso del tiempo.

2015.

El «triángulo» quedo convertido en una plaza. Seguramente, una de las más chicas de Colegiales. Y, una curiosidad, ni siquiera tiene nombre pues oficialmente no está habilitada como tal. Pero en un barrio donde los espacios verdes no abundan, es muy visitada por chicos y grandes.

Enrique Martínez y Santos Dumont.

1993.

En una de las esquinas ubicadas frente a Plaza Mafalda, de un baldío hicieron el complejo deportivo «Fair Play» apenas se iniciaron los años Noventa. Había canchas de fútbol y paddle para alquilar. El equipo de Futsal AFA de Atlanta, jugó allí como local durante varios años y fue cuna de grandes futbolistas -también vecinos del barrio- como Leonardo Magarelli, Juan Pablo Cabral, Hernán Introcaso y Diego Guagliardi, dirigidos técnicamente por Nicolás «Colucho» Lettieri.

2008.

En 2001 la crisis económica del país repercutió fuertemente y según cuentan los vecinos, los propietarios del complejo, que todavía no habían terminado de pagar el terreno, se vieron obligados a dejar la propiedad, siendo ésta rematada. Durante varios años estuvo abandonada, hasta que en 2008 se inauguró este moderno edificio.

Avenida Federico Lacroze entre Crámer y Conesa.

2008.

En una cuadra típicamente comercial, estos dos negocios separados por una vivienda (puerta a la calle y habitaciones en el primer piso) permanecieron durante añares, sobre todo el de Sanitarios Colegiales.

2014.

Un par de años atrás, la propiedad se vendió, los locales fueron demolidos y, simultáneamente a la construcción del túnel, comenzó a emerger la monstruosa figura de un edificio de departamentos que ya ha quedado terminado. Un símbolo de los tiempos que corren.

Avenida Federico Lacroze y Conesa.

2006.

Este fue el último año de un típico reducto de los de antes: bar con despensa incluida, todo en uno, enmarcado en la geografía arquitectónica de principios del siglo pasado. El bar fue pasando de moda con el correr de las décadas, pero tenía los encantos propios de un sitio de culto para parroquianos que, al igual que el local, procuraban resistir a la llegada de los vientos de cambio. A pesar de que por su aspecto iba quedando cada más fuera de contexto de cara a la transformación del barrio, sobrevivió hasta hace no tantos años. Después, se entregó…

2012.

La parcela estuvo dividida entre la clásica Faricci y un local partidario del peronismo. Este, más adelante también dejó de funcionar y por allí pasaron otros emprendimientos comerciales. La heladería, cabe destacarlo, llegó apenas el viejo bar dejó de existir, y tuvo una buena recepción entre los vecinos, que hasta año, le eligen como una de las buenas opciones de la zona.

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