Barrio Mío

La histórica Casa Amarilla de Olleros al 3900

Olleros 3951. Olleros entre Guevara y Fraga. Un complejo urbano casi centenario, adorna la cuadra con su fachada amarilla, con su portón central y sus ventanas estilo colonial. Alguien podrá decir, y con justa razón, que en este lugar tuvo su casa Carlitos Balá en sus años mozos. Sin embargo, el reconocimiento a esta vivienda colectiva de Chacarita, supera ese límite. El complejo, tiene luz propia, más allá de quienes residan o hayan residido dentro de sus dominios.
Una reja impide el ingreso al público. Sin embargo, una vecina llega de hacer las compras –es lo que se deduce al ver que carga una bolsa repleta de cosas- y ante la pregunta de si “se podrá pasar a sacar unas fotos”, accede gustosa. Una vez en el interior, se podrá contemplar con mejor perspectiva, el patio andaluz de baldosas blanquinegras, las plantas en el medio de la galería, los bicicleteros, los balcones y los puentes que van de un lado hacia otro, a la altura del primero y del segundo piso. Por supuesto, también sus muros de un impecable color amarillo ocre, que reflejan el cuidado que el vecindario le dedica al mantenimiento de la Casa Amarilla, nombre por el cual se conoce a esta singular obra arquitectónica inaugurada a mediados de la década del ’20 del siglo pasado.


Existe una importante similitud con un singular complejo urbano de Colegiales. Si se sigue por Olleros unas quince cuadras hacia la Avenida Cabildo, y en Ciudad de la Paz se hace media cuadra a la derecha, otro portón de características similares, revelará la presencia del Pasaje General Paz, muy conocido, también, por su patio andaluz y su particular estilo. Sin embargo, una diferencia substancial entre ambos, tiene que ver con que mientras el General Paz tiene salida por el lado opuesto de la manzana –calle Zapata al 500-, Casa Amarilla no cuenta con más que una entrada. Al complejo se lo suele nombrar como el Pasaje Olleros, aunque a la luz de este dato queda claro que no es un pasaje, ya que no posee acceso por Federico Lacroze.


Por sus características, en 1991, el Gobierno de la Ciudad le concedió una protección especial, resguardándolo así de eventuales intenciones de demolerlo y reemplazarlo por un edificio. En sus tres plantas, se distribuyen 36 viviendas, actualmente popularizadas como “PH”. Según cuentan quienes también han investigado sobre el tema, a la Casa Amarilla se la utilizó, hasta como set de filmación, y que tanto avisos comerciales como escenas de película (el caso de Igualita a Mí, protagonizadas por Adrián Suar y Florencia Bertotti) fueron grabadas en su interior.


La vecina, llave en mano, ha aguardado junto al portón, a que culmine la sesión fotográfica. Ahora, que le toca abrir para permitirnos la salida, se despide tan cordialmente como nos recibió al dejarnos ingresar. Y en el breve diálogo que se da en el umbral, explica que cada tanto, el Gobierno de la Ciudad organiza visitas guiadas a emblemáticos edificios porteños y que Casa Amarilla, es una de las que abre sus puertas a fines de que el público la recorra por dentro.

1 comentario

  • Mi hermana vivia a la vuelta, sore Fraga. Siempre me paraba en la puerta para observarla y admirarla y pensando que me emcantaria vivir alli. Numca pude entrar ni conocer ningun dato acerca de ella

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