Barrio Mío

Canal 13 en la Villa de Colegiales

Lo que hoy es un gigantesco predio en el que confluye una multiplicidad de actividades, hasta hace poco más de 40 años fue una villa miseria. Asentadas sobre terrenos que habían pertenecido a los ferrocarriles ingleses y luego pasaron a manos del Estado, centenares de viviendas precarias fueron surgiendo en las décadas del 50, 60 y 70, entre las calles Crámer, Benjamín Matienzo, Santos Dumont, Álvarez Thomas y Dorrego. La villa de Colegiales creció y creció, hasta que en 1978, a los ocupantes les llegó la orden de desalojo y las topadoras del gobierno militar -Osvaldo Cacciatore era el intendente porteño-, derribaron todo vestigio de vivienda establecida en la zona mencionada.

Esta historia, es bastante conocida por los colegialenses. Sin embargo, quizás pocos son los que sepan que unos ocho antes de su erradicación, los rumores de desalojo también amenazaron la tranquilidad de los pobladores. Estas versiones condujeron al noticiero de Canal 13 a presentarse en el vecindario, a fines de dialogar con su gente. La cronista que efectuó las entrevistas fue una joven Mónica Cahen D’Anvers, quien más adelante, y por muchos años, estuviera al frente del noticiero. Algunas notas quedaron registradas y archivadas por  DiFilm, que subió a Youtube el rico material. En los más de tres minutos de grabación, puede apreciarse como Mónica formula estas preguntas: “¿Cuando y cómo se enteraron ustedes de lo que se piensan hacer con estas tierras? ¿Dicen que se iban a donar los terrenos, se iban a vender los terrenos? ¿Se les ha dado alguna información oficial a ustedes sobre este asunto? ¿Qué es lo que quisieran o que es lo que piensan hacer ustedes frente a este problema? ¿Ustedes tendrán posibilidad o intención de comprar los terrenos si es que se les da a ustedes la oportunidad? ¿Las casas, en general como son? ¿Ya en todas las casas o en algunas hay agua corriente y electricidad? ¿Qué es lo que piensan hacer ustedes?”.

En las respuestas quedó reflejada la preocupación de los habitantes. El  único reporteado que aparece en la filmación, entre otras cosas, afirmó que jamás recibieron notificación alguna, que se enteraron por el Boletín Oficial, y que sus intenciones apuntaban a comprar los terrenos sobre los cuales se hallaban en forma precaria. Además, se mencionó que el Gobierno haría la expropiación de las tierras para vendérselas a la Universidad de Belgrano. Finalmente, nada de esto ocurrió y la villa de emergencia permaneció ocho años más en el lugar. Pero como un dato no menor, cabe agregar que luego de que la jurisdicción quedara libre de viviendas, uno de los nuevos vecinos fue, casualmente, una Universidad. En este caso, la Católica.

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