Gente de Cole

Peluqueros con oficio e historia

En 1985, la peluquería R&J se estableció en Conde al 900. Tres años más tarde, se mudó a un local más grande, ubicado justo en la ochava de Conde y Palpa. Desde aquellos tiempos, Rodolfo Tassi (derecha) y Jorge Piccini, han ido afirmando su vínculo con el barrio y su gente.
«Hemos cortado pelo… hemos trabajado mucho, mucho. Tuvimos la suerte de que siempre nos ha respondido muy bien la clientela… En esta época es más el tiempo que estamos sentados que el que laburamos, pero bueno, ya va a pasar también. Si hubiéramos medido y unido el pelo que cortamos, a lo mejor hubiéramos dado la vuelta al mundo varias veces», reflexiona Rodo, el mote por el cual más lo conocen sus amigos.
Por su parte, Jorge -que mientras se realiza la nota atiende a un cliente de los históricos- pone el acento en el recuerdo de jornadas en las cuales el corte de cabello se mimetizaba con rondas de chistes generados en forma espontánea entre los peluqueros y clientes entre los que estaba, precisamente, quien ahora se encuentra sentado en el sillón. «Era fabuloso», desliza, acompañando la evocación con el hábil movimiento de su tijera.


Rodolfo amplía su opinión, respecto a la faceta en la que se reflejan estos tiempos más difíciles: «La gente se corta menos, baja el poder adquisitivo… Brota un montón de competencia como una cosa novedosa. Es una combinación. Además hay una renovación de vecinos, están los nuevos, y otros que se tuvieron que ir del barrio y que eran clientes. Por más que la casa en la que vivían se haya ocupado, después habrá que ver si van a venir acá o no… La ventaja es que nosotros atendemos sólo a caballeros, y el hombre con respecto a la peluquería es más fiel, más seguidor, no tan cambiante».
La siguiente consulta, apunta a saber si alguna vez se les ocurrió comenzar a trabajar con damas: «No es cuestión de si se te ocurre o no -explica-. Cuando vos tenés un estilo, tantos años dedicado a algo, no tenés por qué cambiarlo…»


Jorge señala que a lo largo de los años, les ha tocado vivir épocas complicadas: «La de 2001 brava, la del final del gobierno de Alfonsín también… Estamos acostumbrados a esto, yo tengo 61 años e incluso algo me acuerdo del Rodrigazo…»
Una pregunta que en una peluquería tradicional se cae de madura, tiene que ver con la reacción ante la proliferación de locales del mismo rubro, identificados como barberías. Jorge sostiene: «Ojalá persistan para que puedan subsistir todos los amigos, porque esto es un negocio. Si vuelve la moda del pelo largo, como en los ’80, ya ahí se complica, porque no va a ser como ahora, que hay personas que van a cortarse cada 15 o 20 días. ¿Si a nosotros nos quita trabajo? Algo te puede llegar a quitar pero siempre están los que prefieren el corte clásico. Aparte si alguien quiere un corte moderno, también se lo hacés».
En tanto Rodolfo comienza a atender a un nene de unos nueve años, que acaba de llegar acompañado por su mamá, Jorge continúa con su cliente y muestra con orgullo una camiseta que cuelga a unos centímetros: la de Ramsar Júnior Basavilbaso, un club de Entre Ríos, provincia de la que es oriundo. Muy cerca hay otra remera, la de Chacarita. «Antes de trabajar acá lo hacíamos en un local de Lacroze y Roseti. Desde la sede del club venían a cortarse los jugadores y a mí me quedó esa simpatía por Chaca», comenta.

La peluquería a la que alude Jorge, no es otra que la que desde hace unos años se ha hecho muy popular, debido a que su dueño, Darío Del Casale, atiende a muchísimas figuras del fútbol actual (hasta le cortó el pelo a Messi). «Lo felicito porque lo que ha logrado ese muchacho es una cosa extraordinaria. Apoyándose en las redes sociales, hizo algo muy grande de lo que es el negocio. Nosotros trabajábamos con Hugo, su papá. Me acuerdo que él jugaba en la vereda con los autitos».


Un cuadro del Estadio Monumental, indica que más allá de la simpatía por Chacarita, Jorge no oculta su condición de riverplatense. En cambio, Rodolfo es un confeso hincha de Banfield, dado que vive en esa localidad del conurbano bonaerense. «Estoy contento con la vuelta de Falcioni», dice, sin dejar de rebajar la cabellera del niño. Bromea, también, porque el actual técnico de su equipo sucedió a Hernán Crespo, un DT identificado con River, al que no le fue del todo bien en Banfield.
A continuación, Jorge se refiere al barrio, opinión que sirve de remate ideal para la nota: «Es muy tranquilo… y esta esquina es bárbara, al tener todo vidriado, ves la gente pasar y te saludan…. Es extraordinario Colegiales».

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