Club Juventud Deportes

Renata Romero y Valentina Ribotta

Juventud de Belgrano continúa su marcha en los torneos de vóleibol, tanto en liga como en la Federación Metropolitana. Dos jugadoras surgidas de las divisiones inferiores del club, y que pasito a pasito, van progresando con muy buenas perspectivas, dialogaron con este medio.
Son Renata Romero (a la derecha de la foto) y Valentina Ribotta. Ambas tienen 18 años y actúan en el Sub 19, si bien Renata ya lo hace también en el Sub 21. «Empecé en febrero del año pasado -cuenta- . Tengo una amiga que juega acá hace tres o cuatro años, ella me insistía para que viniera. Dije: ‘bueno dale, pruebo’. Y me regustó. Las chicas son lo más. Al principio costaba hacerse amiga. No porque sea difícil sino que era un ambiente y un deporte nuevos. Para mí era empezar de cero, yo jugaba en el colegio pero no se compara con esto».
Vecina de Amenábar y Echeverría, Renata realizó toda la escuela en el NEA 2000, desde el jardín hasta la secundaria. Ahora, estudia arquitectura en la UBA.
Acerca de cómo ve a los equipos que integra, opina: «El Sub 19 empezó muy bien formado a nivel individual y grupal. El Sub 21 fue adaptándose, ya que varias de las Sub 19 también van a jugar ahí, es un plantel más diverso. Pero al entrenar juntas fue más fácil, ya nos conocíamos todas y eso lo hizo mejor».
En lo que respecta a la faz personal, explica: «Yo cambié de posición: antes jugaba por la punta y ahora soy líbero. Lo que me falta mejorar, es que soy de irme rápido de cabeza, y me cuesta un montón volver, ya sea por errores míos o porque siento que el ambiente está tenso, y eso me pone más tensa a mí. Una virtud que tengo, es que siempre trato de alegrar al equipo, de que no se bajonéen, hay que tener las chicas bien arriba porque eso es fundamental. La actitud de todas hace que el equipo pueda salir adelante».

Valentina es vecina de Palpa y Conde. Hizo la primaria en el Argentina School, la secundaria en el NEA 2000 y ahora estudia para actuario en la UBA. En el club arrancó en septiembre de 2017. «La decisión de entrar a Juventud fue difícil, porque estábamos llegando a fin de año y no sabía si me convenía arrancar. No conocía a nadie, con excepción de una amiga que estaba viniendo. Al principio me costó pero en el inicio del año siguiente ya nos adaptamos», recuerda.
Después de haber pasado por el Sub 17 en liga, la actualidad encuentra a Valentina jugando en la Federación Metropolitana para el Sub 19. «El equipo empezó muy bien, obviamente, con las dificultades de cada entrenamiento, pero este es un muy buen grupo, la pasamos bárbaro», apunta, antes de cerrar con una opinión sobre el aspecto individual: «Tengo el defecto de ser demasiado autoexigente, demasiado», subraya. Al hacer hincapié sobre las virtudes, destaca que «siempre que me planteo algo hago el gran esfuerzo por alcanzarlo, en todo».

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