Barrio Mío

En Colegiales tienen su espacio

Símbolos de una época. Dueños del paisaje automotor de los años 60′, 70′ y 80′, hoy están discontinuados, pasados de moda, raleados de las calles porteñas. Sin embargo, en Colegiales aún quedan algunos. Desde este espacio, proponemos darles el valor que se merecen.

El viejo y popular Fitito, tiene sus grandes seguidores a pesar de que el cuarto de hora de este emblemático automovil hace transcurrido hace ya muchísimos años. Parece ser éste, el caso del dueño de un Fiat 600 que suele estar estacionado en las inmediaciones de Conde y Benjamín Matienzo.

El pequeño coche de la marca italiana, llamado cariñosamente «bolita» por tanta gente que lo vio circular por las calles del país, se encuentra en excepcional estado, considerando su aspecto exterior. A lo mejor, también sea así a nivel mecánico, aunque esa característica, desde luego, es algo que no se aprecia a simple vista.

No obstante, en lo que corresponde a chapa y pintura, es elocuente que el propietario lo ha cuidado. ¡Y cómo! La tonalidad verde agua, la carrocería reluciente, los vidrios polarizados, y su limpieza general, dan lugar a creerlo con sobrados fundamentos.

El Fiat 600 empezó a fabricarse en 1955 en Italia y su éxito fue mundial. En España, producido por la marca SEAT, también logró numerosos adeptos. A la Argentina, importando, llegó tres años después. En 1960 su fabricación impulsada por Fiat Concorde, comenzó también en nuestro país y se extendió a diferentes versiones. El 1982 fue su último año, y su discontinuidad, propiciada por la ida de esta empresa automotriz de la Argentina.

En 2015, a 60 años de su nacimiento, en Italia quisieron  brindarle un homenaje lanzando el Fiat 600 Concept. Un modelo que ha llegado a estas orillas y que de alguna manera se asemeja al popular Fitito. Pero claro, no es lo mismo. Porque aquella antigua «bolita» sigue siendo un auto de culto para mucha gente. Entre ellos, este vecino…

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