Gente de Cole

Enrique Banchs, el vecino que hizo ruido con su silencio

El 8 de febrero de 2018 Enrique Banchs hubiera cumplido 130 años. Y el 6 de junio, se cumplieron 50 años de su fallecimiento. Estos fríos datos muy poco significarían si no hubiera sido porque el hombre homenajeado en esta sintética reseña, vivió en Colegiales durante un prolongado período. Desde luego, no es su condición de vecino lo que le valió tan notable reconocimiento a través de las décadas, sino su desempeño con la pluma y el papel: según muchos especialistas, ha sido el poeta argentino más grande de todos los tiempos.

El joven Enrique Banchs.

El poeta

En su juventud, escribió cuatro libros de poesía. Después de los 23 años, sin embargo, nunca más volvió a publicar un libro. Ese halo de misterio generado a partir de que nunca se conocieron las razones de semejante decisión, tal vez haya contribuido a acrecentar su emblemática figura, más allá de que Banchs haya querido permanecer ajeno al ruido que produjo -vaya paradoja- su llamativo silencio literario.

La admiración que su talento irradiaba no se limitó a la poesía. Así fue como Banchs también integró la Academia Argentina de Letras, presidió la Sociedad Argentina de Escritores y trabajó como periodista en el diario La Prensa y la revista Atlántida. Además fue durante varios años -hasta jubilarse-, director de la revista del ex Consejo Nacional de Educación El Monitor de la Educación Común.

Pero claro, más allá de sus artículos publicados en otros medios, es evidente que será recordado por aquellos libros poéticos que vieron la luz durante su juventud y acabaron por ser los únicos cuatro de su vida: Las barcas (1907); El libro de los elogios (1908); El cascabel del halcón (1909); y La urna (1911).

El vecino

Francisco Banchs y Plé, el abuelo del poeta, había venido desde su Santa Coloma de Farners natal (provincia de Girona,  Catalunya) en 1859. Con su mujer Rosalía Lloret, tuvieron diez hijos. Uno de esos hijos, al que llamaron Enrique, ¡también tuvo diez hijos!

Y uno de ellos es el protagonista de esta nota, porteño de pura cepa nacido en 1888 en la avenida San Juan 452. Luego residiría en varios domicilios, siempre en Buenos Aires, antes de mudarse definitivamente a Colegiales a sus 32 años. El 17 de noviembre de 1919, adquirió dos lotes de terreno en Delgado 835/831 y edificó su vivienda de estilo colonial español, dotada de un amplísimo y amado jardín. Esta edificación todavía se mantiene en pie y hasta conserva parte de su fachada original.

Mientras vivía en esa casa junto con su esposa Luisa  -hermana del afamado pintor paisajista Atilio Malinverno-, la descendencia continuó multiplicándose y los lazos familiares con Colegiales se consolidaron. Roberto, uno de sus nietos, fue entrevistado por este medio algunos meses atrás. Su condición de vecino, arquitecto, licenciado en psicología, máster en metodología de la investigación, doctor en psicología social, historiador vocacional y escritor, así lo ameritaba (es el autor del voluminoso libro C. A. Colegiales – por la Historia).

Una foto en su madurez. Para muchos, fue el más grande poeta argentino.

Otro nieto, Enrique Alberto, llegó a ser presidente del Club Atlético Colegiales hace algunos años.

A mediados de la década del 60, la familia dejó la casa de Delgado, mudándose a una vivienda más cercana a la estación, ubicada en Zapiola 950, donde transcurrieron los últimos años de su vida. Hoy, la casa ya no existe.

Según sentidas palabras de su nieto Roberto, «en ese predio han construido un edificio de tres plantas, con su frente dominado por el frío y gris hormigón. Despojada de los altos cipreses que eran remanso de aves y un jardín engalanado por plantas, árboles y flores, que siempre le acompañaron en vida y abrazado de encanto su poesía».

La reconstrucción

La ayuda de Roberto ha sido indispensable para reconstruir el periplo domiciliario que su abuelo experimentó antes de su llegada al barrio. Si bien se mencionó que nació en San Juan 452, esa dirección  corresponde a una numeración antigua de esta arteria: «Hoy sería casi la esquina de Lima y San Juan, donde fuera ensanchada la avenida -aclaró Roberto-. Más precisamente, donde está canal 13, que alguna vez colocó una placa recordatoria por la casa natal, sustraída más recientemente, como tantas de Buenos Aires».

Roberto resumen lo ocurrido a continuación: «Parece probable que haya vivido durante corto tiempo en al menos otros dos domicilios (San Juan al 1500 y Europa 1828). Después se mudó con sus padres y hermanos a Canning 263 (actual Scalabrini Ortiz). Allí continuó viviendo su familia, aún después de la muerte de su padre Enrique en 1917, hasta entrados los años 20. Una vez casado con Luisa Malinverno, fue a vivir a Sadi Carnot (hoy Mario Bravo) 550, donde nacieron sus hijos Enrique Luis (mi padre) y Marta (mi tía). Luego vivió en la calle Vera 470, Villa Crespo».

Homenajes porteños

En la actualidad, se lo homenajea mediante una calle, una plazoleta, una escuela primaria y una biblioteca. La calle y la plazoleta están en Saavedra, mientras en Parque de los Patricios se hallan la escuela y la biblioteca. Insólitamente, de todo lo que lleva su nombre, no hay nada que se encuentre en nuestro barrio.

 

La casa de Zapiola 950, antes de ser demolida. En ese lote, levantaron el edificio que se ve en la foto de portada.

 

1 comentario

  • Muchas gracias por el artículo sobre el gran poeta Enrique Banchs. Tengo toda su obra, es uno de los poetas que más admiro.

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