Columnas

A nuestros lectores

Artículos como éste suelen escribirse en ocasión de los aniversarios. A nuestro medio gráfico, que nació en diciembre de 2012, todavía le falta un mes, para cumplir años. Por lo tanto, no es una fecha significativa ni tampoco nos aproximamos a un aniversario «con cero».

No obstante, sentí la necesidad de dirigirme a los lectores en este momento, para expresar lo reconfortado que en lo personal me siento como editor y director, por haber logrado poner en funcionamiento este medio periodístico barrial.

Recuerdo cómo surgió todo: mientras me duchaba se me encendió la lamparita (¿a quién no le ocurrió?): yo tenía que escribir cosas sobre el barrio en el cuál nací y crecí, pensé en aquel invierno de 2012. No dejé que ese rapto de inspiración se esfumara y muy pronto puse manos a la obra.

Un modesto blog de internet y su cuenta de facebook hicieron los primeros pasos. Menos de medio año más tarde, aparecía la revista. Y en 2015, se creó esta página web.

El crecimiento ha sido progresivo. Hubo momentos complicados. Él actual, lo es. Un medio gráfico de distribución gratuita subsiste gracias a los avisos y en la Argentina que nos toca vivir, la crisis se encarga de aportar obstáculos de modo constante. Es difícil conseguir publicidad, es difícil cobrarla. Los costos aumentan. A veces más, a veces menos. Pero siempre aumentan…

Sin embargo, jamás diría que no soy un privilegiado. Hago periodismo, es lo que me gusta y para lo que estudié. La revista y la página tienen una función apasionante: contar lo que sucede en Colegiales. ¿Qué mejor que eso?

La colaboración de la familia es de una importancia vital. El trabajador de prensa suele no tener horarios fijos y sin el total apoyo de los seres queridos -que comprenden y ofrecen esa contención invalorable- la tarea de ir a la búsqueda, de transmitir la información y hasta de hacer el reparto, se tornaría insostenible.

Siento que Dios me ha bendecido en esta tarea de comunicar. A cada paso, he sentido su respaldo. Desde el comienzo hasta hoy. No han sido pocas las veces que, ante una decisión difícil, he invocado su ayuda. Y siempre salí fortalecido. Porque es gracias a Dios (y esta vez no es una frase hecha) que estoy escribiendo estas líneas.

La revista de diciembre será la del cumpleaños. Probablemente no contenga el acostumbrado mensaje editorial en su interior. Es que la inspiración ha venido más temprano de lo habitual. Pero lo importante, desde luego, es que haya venido.

¡Hasta la próxima!

Pablo Wildau

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