Gente de Cole

«Mi clientela es muy fiel y me recomienda»

En Federico Lacroze al 3100 (más cerca de la esquina de Freire que la de Conde, frente al Carrefour) un pequeño local sobrevive estoicamente a los golpes de las diversas crisis que el país ha padecido a lo largo de tantos años.
En medio de las serias dificultades económicas y sociales que la Argentina soportaba en 1989, Video Club Lacroze se instalaba en su actual ubicación. Y allí continúa, aunque con la salvedad de que ya no se llama de esa manera, sino que su nombre es Fotografía Lacroze.


Su propietario, Pedro Ángel Delgado, lo explica mejor: «Yo trabajaba en relación de dependencia en una empresa que cerró. En aquel empleo me dedicaba al audio y la fotografía. Gracias a unos pesos que tenía ahorrados, abrimos este comercio junto con mi cuñado. Acá antes hubo una tienda de ropa («Las Pilchas de Pablo») y una heladería. Pero poco después el negocio de los VHS entró a flaquear, al surgir la televisión por cable. Llegó un momento que ya no dio para más y le compré a mi socio su parte. Seguí solo, pero ya no como videoclub sino que incorporé , entre otras cosas, el revelado de fotografía. Entonces también cambió el nombre del lugar».
Así como en aquella oportunidad Pedro tuvo que adaptarse a las nuevas costumbres, lo mismo debió hacer unos años más tarde, pues el histórico revelado para cámaras fotográficas de rollo, cumplió su ciclo, cediéndole paso al novedoso revelado digital, cambios que se acentuaron a mediados de la década pasada. «Me voy reinventando, de no haber sido así, hubiera tenido que bajar la persiana», sostiene. «Así como le sucede a tanta gente, tenés que adaptarte a las circunstancias».


La actualidad, encuentra a Pedro detrás del mostrador, al igual que hace casi 30 años. Pero en lugar de ofrecer los recordados VHS en alquiler, vende relojes, radios, memorias, acero quirúrgico, pasa viejos formatos a CD y pendrive… «De todo un poquito», desliza. Y por supuesto, entre los servicios, está el de revelado de fotografías, aunque ahora en su modalidad digital. «Antes mandábamos los rollos al laboratorio. Más adelante, cuando todo cambió, parecía que el revelado se terminaría, pero desde hace un tiempo eso volvió. La gente hace más fotos que unos años atrás, quizás se dieron cuenta de que guardándolas en los celulares o las cámaras se desaprovechan, y entonces cada tanto juntan y traen para conservarlas como recuerdo, así cómo era con los rollos».

El negocio de Pedro se encuentra entre dos locales que debieron bajar la persiana. Arriba, dos imágenes del interior de Fotografía Lacroze.

Pedro confiesa que por la fotografía sigue pasando una buena parte de su actividad comercial, y sorprende al tirar el dato de que las antiguas radios portátiles, aún en la era de la tecnología, son muy requeridas: «¿Cómo puede ser que se vendas radios?, me han preguntado. Ya no hay tantos lugares donde se consigan porque los chicos no las usan. Pero para mucha gente mayor la radio es una gran compañía».
Hay dos locales junto al de nuestro entrevistado. Ambos han cerrado: «Me da mucha tristeza», confiesa. «Esta es la cuadra más comercial de la zona pero también sufre sus avatares. La cosa está complicada, hay recesión y yo lo noto. Todo lo que tengo sube porque es importado. Aumentó el dólar, pero no las ventas. Ahora la crisis es más fuerte que hace bastante tiempo».
A pesar del sombrío panorama, afirma que jamás se le ocurrió bajar la persiana: «Cerrar nunca, gracias a Dios. Me he sentido apretado pero no a ese límite. Mi clientela me es muy fiel y me recomienda. Por eso sigo. Pero me da mucha tristeza cuando veo que comerciantes que pusieron ahorros y sacrificio de muchos años, deben irse».

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