Barrio Mío

En Colegiales tienen su espacio

Símbolos de una época. Dueños del paisaje automotor de los años 60′, 70′ y 80′, hoy están discontinuados, pasados de moda, raleados de las calles porteñas. Sin embargo, en Colegiales aún quedan algunos. Desde este espacio, proponemos darles el valor que se merecen.

Está impecable. Este modelo de la empresa Peugeot, el 403, comenzó a fabricarse en en 1955 en Francia y llegó a la Argentina dos años más tarde. Un año después, empezaron a armarlo en nuestro país. Pero para este automóvil que suele estar estacionado en Conesa entre Virrey Olaguer y Virrey Avilés (foto principal), el tiempo parece no haber transcurrido.
Es una incógnita cuál será su situación mecánica (quizás esté tan bien conservada como al aspecto exterior) pero en lo que respecta a la carrocería, sobriamente pintada de azul oscuro, logra que se convierta en uno de los vehículos que más llama la atención a lo largo de la cuadra.
El lujo que ostenta se extiende a cada detalle: llantas, paragolpes, faroles… Todo está reluciente. Evidentemente, su dueño lo tiene «entre algodones», elevándolo gracias a su cuidado, a la categoría de un indiscutible ejemplar de colección.

El modelo comenzó a fabricarse en 1955. En la foto principal de esta nota, el Peugeot 403 de la calle Conesa.

En líneas generales, cabe acotar que este modelo no tuvo una vida extensa. Ya en 1965, se lo dejó de fabricar, siendo sustituido por un coche más moderno en el cual se concentró la producción: el 404. Sin embargo, a pesar de la popularidad que alcanzó su sucesor, el 403 nunca desapareció de las calles, y hasta tuvo versiones -sobre todo europeas- en camioneta, familiar y cabriolet. En Buenos Aires sobreviven pocos del modelo clásico. Y si existen vecinos de Colegiales que gustan del impacto visual que un auto así produce, seguramente dichosos estarán de poder disfrutarlo aunque más no sea con la mirada.

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