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Natalia De Jesús y Sofía Piergentil

El equipo de Mayores del voley femenino da pelea a dos frentes: tanto el torneo Metropolitano como la liga Unilivo lo tienen como protagonista. Dos de sus integrantes conversaron con nuestro medio.
Natalia De Jesús (22 años) hace cuatro que está en Juventud. Vive en Monroe y Balbín y además de jugar al voley y trabajar, estudia hotelería.
«Cuando llegué no sabía casi nada de este deporte y me dijeron: ‘Tranquila que vas a aprender’. Hoy, me doy cuenta de que acá crecí un montón».
«Este es un año de nuevos desafios, nos inscribimos en la Liga Metropolitana y estamos conociendo los rivales, que son muchos. Mejorar el nivel de juego es siempre un gran objetivo. En cambio en la Liga Unilivo ascendimos el año pasado y la primera meta es mantener la categoría. Después, pelear por un ascenso sería genial».
«Mi nivel lo noto muy irregular, pero está el apoyo del grupo. Sé que siempre habrá una compañera lista para afrontar algún momento de presión. En lo colectivo al plantel lo veo motivado, confiado y de buen ánimo. Entre prácticas y partidos nos vemos todos los días, más a que nuestras familias a veces».
«El respaldo del cuerpo técnico es total. Al ser un equipo largo, sabemos que vamos a jugar todas. Somos tantas que tenemos muchas variantes y ellos apuntan a buscar lo mejor de cada una».

Sofía Piergentil (19) juega en Juventud desde el mini-voley. Cursa primer año de abogacía y vive en Los Incas y Martínez. Su apodo es «Ruli», debido a su enrulada cabellera. «Yo prefiero que me digan Sofi», aclara.
«Empecé hace 9 años con Leo, el mismo entrenador que tenemos actualmente en Mayores. Pasé por todos los técnicos y todas las categorías. Por suerte siempre me dieron un lugar y estoy contenta, preparada para cuendo me necesitan».
«Mi nivel lo veo bien, voy progresando… Trato de aprender de todas las chicas, jueguen o no en mi posición. Se puede jugar bien o mal, que siempre habrá una compañera dispuesta a dar lo mejor y a suplantarte perfectamente. Eso es bueno porque te sentís respaldada, con menos presión».
«En lo colectivo estamos con muchos partidos y el cansancio se nota. Por otro lado eso nos hace ganar rodaje: al ser éste un plantel con bastante gente nueva, nos permite conocernos cada vez más».
«El objetivo es apuntar a lo más alto. Como dijo Naty, en Unilivo, intentar quedarnos en la categoría y si se puede, pelear un ascenso. En Metro es más difícil porque recién entramos y es un campeonato con muchas canchas y rivales que no conocíamos. Pero toda competencia suma».
«Sabemos que confían en nosotras, lo cual te hace sentir bien dentro del equipo. Esa confianza es recíproca».

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