Gente de Cole

La foto curiosa

Federico Lacroze entre Freire y Conde. El puesto de diarios cerrado… El carrito del cafetero abandonado… A simple vista, esta imagen nos retrotrae a épocas del país a las cuales no quisiéramos volver. Sin embargo, y afortunadamente, no es lo que parece. Nuestro fotógrafo justo captó esta escena, aunque el kiosco no está abierto por evidentes razones de horario y el carrito, «espera» la llegada de su dueño que, probablemente, se encuentre realizando alguna compra en el supermercado de origen francés ubicado frente a la parada de diarios.
La foto, más allá la curiosidad que dispara, nos sirve de pretexto para hacer referencia a estos dos antiguos exponentes del comercio de Colegiales. El puesto de diarios y revistas es el de Beto, un histórico vecino que lleva décadas al frente del mismo. Desde hace varios años ya, la parada es atendida por otro muchacho, muy amable él, aunque su nombre, sinceramente lo desconocemos. En tanto, a Beto se lo suele ver en el lugar o en las cercanías, caminando por la avenida, o conversando con la gente del lavadero de Lacroze y Freire, de donde es habitué.

La parada funcionando en su horario habitual.

Son tiempos difíciles para los «canillitas», desde el momento en que el auge de internet arremetió contra la lectura tradicional en papel, y la venta de diarios y revistas ha mermado considerablemente. Pero Beto y su muchachada continúan firmes, apostando al rubro de toda una vida y erigiendo a este sitio, como uno de los emblemáticos del barrio.
Por otra parte, tenemos a Willy, el dueño del carrito, cafetero ambulante que recorre sin prisa pero sin pausa, calles y avenidas. En horarios matinales y vespertinos, atraviesa vastos sectores de Colegiales, con el lógico cuidado de no encimarse con otros colegas que cumplen la misma función. Gran parte de su clientela está en los locales de Lacroze, por ende, no es raro hallar en las veredas de esta transitada arteria, su herrmienta de trabajo rodante, que desde hace un tiempo hasta se encuentra esponsorizada por una reconocida inmobilaria (está del lado opuesto del carrito y no se ve bien en la foto principal).

La estampa de Willy, hace unos años, atravesando Lacroze.

Cuentan quienes más lo conocen, que Willy es boxeador, y que incluso, fuera de su horario de trabajo se da el gusto dar clases del deporte del que tanto disfruta.
En nuestra agenda está contemplada la intención de charlar alguna vez con estos personajes históricos. Sin dudas, en ambos casos sería una excelente nota.

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