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Una imagen penosa de la Estación Colegiales

A mediados de 2015 comenzaron los cambios en la estación Colegiales y su entorno. Con el objetivo de refaccionarla, la primera medida fue establecer los andenes en un sitio provisorio ubicado a cien metros del actual. Poco más de un año después, las paradas de los trenes (hacia Retiro y hacia José León Suárez/Bartomomé Mitre) regresaron a su ubicación original. Se vieron algunas modificaciones en el andén con sentido a Provincia.

Lamentablemente, la vieja casona de aspecto colonial fue derribada y en su lugar colocaron unos refugios que muy poco tienen que ver con el histórico edificio.
Pero eso no sería nada si no fuese porque los aledaños de la estación se encuentran en penoso estado. Desde el inicio de las obras, nunca se notó una continuidad gracias a la cual las mejoras pudieran cristalizarse. Los trabajos fueron a cuentagotas, y la resultante de esa inestabilidad está a la vista: en el andén con sentido a Retiro, una red naranja cubre improvisadamente la labor inconslusa. Del lado contrario, en la esquina de Crámer y Teodoro García, una suerte de pozo rectangular con materiales diseminados en su interior, surge junto a la verja que separa la estación de la vereda, desde la cual se ve el histórico puesto de diarios de Cacho, también en estado de abandono. Más hacia Lacroze, un gran tabique de madera impide el paso y la visión hacia el andén.

Pero lo realmente inconcebible, es una demolición inconclusa de los bares que estaban en Crámer entre Teodoro García y Palpa. Hace unos meses amagaron con quitar esas antiguas construcciones. Los trabajos se iniciaron pero nunca finalizaron, por lo que ese sector quedó repleto de escombros junto a las paredes destruidas a medias.


El triste panorama se completa con el acceso de Palpa, inaugurado inexplicablemente hace un par de meses, a dos años de haber estado listo: unos días después de su apertura, ya presentaba daños en la base, causados por la repudiable actitud de vaya a saber qué tipo de individuos… El piso, con una tablas que al menos taparon los agujeros, fue reparado a pura improvisación.

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