Barrio Mío

Memorias de un vecino anónimo (I)

Hace tiempo, un misterioso lector nos envió un largo texto, refiriéndose a una riquísima parte de la historia de nuestro barrio. Sin dejarnos nombre y apellido, pero desmenuzando una serie de datos antiquísimos, apasionadamente reveló su condición de vecino de toda la vida. Nunca logramos dar con él. Pero no perdemos las esperanzas. A la espera de poder contactarlo para que al menos nos cuente cómo se llama, publicamos la primera parte de su extensa nota.

Mi barrio, Colegiales, debería subtitularse Nueva Italia. Fue poblado inicialmente por italianos y estos llamaron a sus parientes, previa ampliación de la casa chorizo, a unirse al nuevo terruño. Cuadras enteras de familias con apellido italiano. En la quinta de Giribone y creo que era Palpa o Teodoro García, se producían verduras, entre ellas borraja, que integraba el relleno de los ravioles. Hoy no se consigue porque los italianos que la producían se nos fueron hace rato. Y tampoco hay demanda por supuesto, porque casi nadie amasa «ravioli fatti en casa».
Apellidos históricos del barrio que recuerdo: Moltrasio, Balzarini, Fogliatti (médico), Maezzo, Albinati, Scarzella, Guarino, Guarella, Alvaro, Migliore, Giovannini, Di Fiore, Schiavo, Sesana, Cingiale, Mastronardi, Parra, Muiño, otros olvidados. Todos esos cerquita unos de otros, prácticamente vecinos de dos y tres cuadras: Martinez al 700, Teodoro García al 3200.
Estaba LA TATAY (un tambo), en la vereda par de Martínez al 600, que abarcaba toda la cuadra y que se la denominaba también Usina, llegaba leche y lácteos elaborados. Se envasaba la leche y la crema y los carros a caballo repartían por el barrio y vecinos. Los traían desde -creo- Capilla del Señor, un troley de dos vagones. Los caballos y carros dormían en Enrique Martínez al 900, en un corralón. Esos carros producían ruido sobre el empedrado y hay una historia que yo he vivido: en 1946, gobernaba Perón. El Gobernador de la Provincia de Buenos Aires era el Coronel Domingo Mercante. Tenía una amante en el barrio, en el 850 de Enrique Martinez. La visitaba y la custodia estacionaba sobre Martínez y Teodoro García. Como su querida le comentó que no podía dormir pues los carros de La Tatay hacían ruido al pasar desde las 4,30 de la mañana, el Coronel ordenó que les pongan fajas de goma en las ruedas. Cosas del amor y de los tiempos que corrían…
Detrás de La Tatay estaba la fábrica de mosaicos Moltrasio, desde Lacroze a Teodoro García, y se extendió de ésta a Palpa en un doble lote de ancho. Ha quedado el local de ventas y la fábrica se trasladó.
Los dueños de los almacenes, que estaban todos en las esquinas, eran todos españoles (generalmente gallegos), las panaderíaas también. Los bares acoplados al almacén los atendían los dueños del almacén. Los bares instalados como tales se repartían entre italianos y españoles. Las lecherías eran de españoles. En la Ciudad de Buenos Aires las panaderìas, los colectivos, los hoteles, los hoteles alojamientos, las confiterías, muchas librerías grandes, ferreterías, eran de españoles. Pescaderías, verdulerías, carnicerías algunas, talleres mecánicos, fruterías, mayormente eran de italianos. Muchas fiambrerías eran alemanas, como las famosas cervecerías Munich. Las pizzerías eran italianas y las más famosas, de La Boca. Había muchos consultorios particulares de médicos, dentistas, abogados, especialidades varias, todos con chapa de bronce en la puerta. En este siglo fueron robadas la mayoría, retiradas a tiempo el resto. No queda ninguna prácticamente Lo mismo pasó en el Cementerio, una vergüenza que nos duele a los viejos del barrio.
Me satisfizo pasar por las rampas del túnel y verlas bien limpias. Me gusta la iluminación de los andenes de la estación, con leds. Me gustan las nuevas instalaciones para floristas en las veredas entrada del Cementerio. Éste, adentro está muy abandonado. A ver señor. Larreta si ponen manos a la obra.
Aclaro que a mí, particularmente, siempre se me hizo que el Cementerio está en mi barrio, Colegiales, aunque se denomine Cementerio de Chacarita y ésta denominación sea la de un barrio aparte. No olvidemos que antiguamente ese lugar era Las Chacritas de los Colegiales. Pero lo fundamental es que la Avenido.Federico Lacroze es Colegiales, y el Cementerio, su entrada, es su terminal. Es mi visión.

Foto: una imagen de la estación en 1900. (gentileza Quique Martínez y Yo Amo Colegiales CABA).

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