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Paola Ponce: «Es lindo ver como las jugadoras progresan año tras año»

En 2011, Paola Ponce llegaba al club con la misión de sumarse al equipo de trabajo comandado por Leo Capdepón. Hoy, está completamente afianzada y tiene la responsabilidad de supervisar varias funciones: «Soy la entrenador del Sub 19 y el Sub 21 de la Liga Metropolitana de Voley. Además estoy a cargo hace más de cinco años del Recreativo. Ahora les estamos dando competencia en torneos, cosa que antes no tenían, sólo venían a entrenar. Por último, estoy como asistente en el plantel de Mayores, dándole una mano a Leo. La mayoría de las chicas son Sub 21, yo las yo dirigí y tengo un poco el corazoncito ahí», cuenta Paola. A continuación, rememora  cómo se produjo su incorporación a Juventud:
-Vine para entrenar a las chicas. En su momento eran dos categorías: Sub 18 y Sub 21. Después fui pasado por otros equipos: Sub 14, Sub 16…
-¿Dónde trabajabas antes?
-En América del Sud, un club del Bajo Flores. Yo vivo en Palermo. El viaje era cansador, volvía muy tarde. Se me complicaba convocar chicas allá, donde el fútbol era el deporte más importante.  Aparte yo tengo otro trabajo en una fábrica de alfajores artesanales. Cuando estaba pensando en irme de América, me llegó un mensaje de Leo, a quien yo conocía del profesorado y de habernos enfrentado. Poco después empecé en Juventud, cubriendo el espacio de entrenadora que quedaba libre por la ida de Toti (Georgina Aquilante).
-¿Estás conforme con tu trabajo en el club hasta el momento?
-La verdad que sí. Fui adquiriendo bastante confianza, gracias a Leo, Cacu (Aldana Álvarez), Toti… A veces es agotador, pero me queda mucho más cerca de mi casa y es lindo ver la cantidad de jugadoras que una va formando y cómo progresan año tras año.
-¿Cómo ves este año para Juventud?
-Mejor que años anteriores. Hay más gente. Se hizo mucha difusión por parte del club con respecto a las actividades. Así pudimos completar una tira en la Metropolitana, tenemos tres equipos en la Liga Unilivo. Nuestro trabajo se está viendo, lo mismo que el progreso de las chicas. Pienso que lo mismo ocurre con el fútbol. El hecho de tener una competencia regular, incentiva a que los chicos tengas ganas de venir, elijan el club y sientan la camiseta.

Paola+equipo

Paola junto a uno de los tantos equipos del voley de Juventud.

-¿Sos DT recibida?
-Así, mi carnet me permite incluso para dirigir hasta Mayores. Hice el curso de dos años en el ISDE, eso me habilitó hasta Sub 21. Después me especialicé en un curso intensivo de cuatro días en la  ciudad de Santa Fe, lo que me habilitó incluso para dirigir en la División de Honor de la Metro.
-¿Te agrada el perfil familiar de Juventud?
-Sí, porque yo me crié en Estrella de Maldonado (un club del barrio de Palermo) y esto lo veo parecido. Empecé a jugar al voley en las divisiones inferiores de Estrella. No teníamos la tecnología de ahora y el club era nuestra vida. Los entrenamientos, los partidos…. Nos pasábamos el día ahí. Eso es lo que a mí me enseñaron y cómo tendría que ser siempre. Un ambiente familiar y divertido.
-¿Cómo influye la tecnología en las jugadoras?
-Cambió bastante la cosa… Es difícil sacarles el celular. Me imagino que lo mismo debe pasar en sus casas, cuando los padres tratan de enseñarles. Pero a la vez, creo que también el teléfono te da una seguridad. Eso muchos no lo comparten.
-¿Hasta dónde se permite el uso del teléfono?
-Las chicas saben que en las prácticas el celular no se usa, con excepción de alguna llamada importante. Es necesario evitar eso para no perder concentración. Se hace díficil y no todas te hacen caso. Si van a tomar agua por ahí ya están revisando el celular. De todos modos creo que lo importante es que si las llamás, vienen enseguida y no se quedan mirando fotos, facebook y las redes sociales que existen ahora. Hay que tratar de inculcarles los motivos por los cuales pretendemos que sea así. Pero es cierto que si a cualquier adolescente le sacás el celular, no sabe para dónde ir.
-¿Qué opinión te merece el rendimiento de Mayores?
-Era un equipo desarmado, que no sabía qué rumbo tomar. Con la llegada de Leo, que ya había entrenado a muchas de ellas, y con la seguridad que yo -como jugadora y entrenadora- pude transmitirles, empezaron a andar mejor.  Yo las veo contentas o por lo menos, buscando un objetivo, que es el que les planteamos a principio de año. Ellas saben cuál es. Las veo más seguras que años anteriores. En eso, vamos juntos a la par. Entiendo que si continuamos con este equipo, vamos a conseguir bastantes logros.

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