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Andrea Ferrer: «Nunca había trabajado en gastronomía, pero creo que aprendí rápido»

Hace cuatro años, el buffet de la institución de la calle Teodoro García se reformaba completamente. Así nacía, «el primer restobar temático de básquet del país», un recinto de diseño exclusivo y decorado en función de la que es la principal actividad del club. Un joven matrimonio conformado por Martín y Andrea se hizo cargo de la concesión. «Se firmó un contrato por cinco años. Este es el último, así que ahora esperamos renovar», se ilusiona Andrea. A continuación, comenta su experiencia al frente del local gastronómico:
«Llegamos por intermedio de mi papá Gustavo. Mi hermano Axel jugaba al básquet acá. Ahora pasó a River, aunque ésta sigue siendo su casa. La cuestión es que en su momento nos ofrecieron la concesión, aceptamos y acá estamos».
«Mi esposo Martín ya había trabajado en el rubro gastronómico. Durante diez años fue mozo de Parrilla Peña, un restaurante de Rodríguez Peña entre Lavalle y Tucumán. También fue encargado del buffet de otros clubes. Por ejemplo, en Estudiantil Porteño de Ramos Mejía. Con frecuencia manejó el tema de las compras, del trato con el personal….Acá se sigue encargando de lo mismo, mientras yo estoy más en la barra y la atención al público».

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«Por mi parte, la experiencia gastronómica era nula antes de venir a Colegiales. Recuerdo que los primeros días había pocos empleados y tuvimos que salir al ruedo. Lo más complicado para mí fue llevar la bandeja y toda la parte de cafetería. Pero creo que aprendí rápido. Bah, me hicieron aprender (se ríe)».
«Lo que más me gusta de esto es el contacto con el público. Siempre estás entretenida. Como la mayoría de los clientes son los mismos, te terminás haciendo amiga… O enemiga (más risas). Pero lo lindo es que estás rodeada de gente, eso está bueno».
«En el buffet abrimos de lunes a lunes. Entresemana, de 9 a 23. Los fines de semana, cerramos a las 20, con excepción de los días en los que hay eventos, que nos vamos a las dos de la mañana. Al mediodía viene en su gran mayoría la gente del barrio y los que trabajan en la zona. Por suerte el buffet les gustó y se engancharon bien. Los socios empiezan a llegar a la tarde».
«Con respecto a los eventos, organizamos cumpleaños, despedidas, fiestas de egresados. En caso de contratación, nosotros nos hacemos cargo de todo el servicio: pizza, comida, disc jockey,  animación… Para los eventos se trabaja con clientes de afuera sobre todo».
«A los fanáticos del básquet les encanta el hecho de que sea temático el restobar. Vienen de todos lados para verlo y se quedan mirando las fotos, las camisetas, las entradas. Y sobre todo la barra, que es la vedette. El diseño y la decoración, es casi todo obra de mi papá y su equipo».
«A mitad del año pasado, agregamos, gastronómicamente hablando, la parrilla. La gente nos la pedía. A pesar de que todavía faltan algunos cortes de carne, logramos implementarlo. Y  funciona bien… También salen mucho las rabas».

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«Los precios han aumentado a lo largo de todo este año y el anterior. Lo que se intenta es absorberlo lo máximo posible y no trasladarlos al público en la misma medida… Ahora tenemos un menú del día que incluye bebida y postre, por 150 pesos. La gente se enganchó bastante, porque los platos son abundantes, para compartir».
«Mi familia está compuesta por Martín y nuestras hijas, Valentina, de doce años, Maite, de ocho. Las nenas se adaptan, pienso que como todo hijo de gastronómico. Salen del colegio, vienen al club, hacen los deberes, comen… Todo acá. Por lo menos, así fue hasta que conseguimos organizar mejor los horarios. Si me preguntás adónde prefieren cenar las nenas, te digo que en casa. No es que en el restobar no les guste, pero se cansan. Fueron años viviendo de esa manera… A la noche, la verdad que yo también prefiero estar en casa. Es más vida de familia».
«Por suerte, la tenemos a mi mamá, que viene a la tarde: es como si estuviera yo misma. Confianza total. Y eso que al igual que yo, tuvo que aprender de cero, porque antes se dedicaba a la telefonía. Fue algo nuevo para ella, pero aprendió pronto. Arrancó de moza y después pasó a ser encargada».
«Por la situación del país, está complicado en todos lados, pero así y todo estamos contentos por lo hecho a lo largo de estos cuatro años. Por eso, nos gustaría renovar cuando nos toque. Ahora hay que ver si la Comisión también quiere…»

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